Japón registró en 2016 un superávit comercial, el primero en seis años, después de que los bajos precios del petróleo provocaran un descenso en las importaciones, según informó el gobierno el miércoles.

El saldo comercial positivo por 4,1 billones de yenes (35.800 millones de dólares) contrasta con el déficit de 2,8 billones de yenes de 2015.

En la cuenta general, las exportaciones se contrajeron 7,4% y las importaciones cayeron 16% en comparación con el año anterior, según el reporte oficial.

El superávit de Japón con Estados Unidos bajó casi un 5%, a 6,8 billones de yenes (59.000 millones de dólares). Su déficit comercial con China, su mayor socio comercial, fue de 4,6 billones de yenes (41.000 millones de dólares).

La balanza comercial de Japón se hizo deficitaria después del sismo y el tsunami de 2011 que causaron fusiones en la planta nuclear Dai-ichi de Fukushima y el apagón de los reactores atómicos del país para hacerles inspecciones de seguridad.

Para compensar la falta de energía, Japón, un país con escasos recursos naturales, incrementó las importaciones de petróleo, gas y carbón para sus generadoras convencionales de electricidad.

En 2016, las importaciones de hidrocarburos procedentes del Oriente Medio, la principal fuente de crudo de Japón, bajaron casi un tercio respecto del año anterior.