El gobierno de Perú ejecutó el martes las garantías por 262,5 millones de dólares que Odebrecht había entregado para construir un gasoducto en el sur del país luego de dar por terminado el contrato con la compañía brasileña.

El presidente Pedro Pablo Kuczynski dijo que la medida buscó defender los intereses del Estado. "De otra manera los 262 millones Dios sabe adónde se iban a ir y nos quedábamos sin nada. Con esto se puede continuar la obra utilizando ese dinero. Se tendrá que llegar a un acuerdo con los contratistas que están ahí", destacó el mandatario.

Horas antes el ministro de Energía y Minas Gonzalo Tamayo había anunciado la terminación del contrato con la compañía brasileña aduciendo que "el proyecto no va con los actuales socios, no han logrado demostrar que tienen financiamiento... no han sido capaces de llevar adelante un proyecto porque el sistema financiero no cree en ellos".

Odebrecht era uno de los tres socios para la construcción del Gasoducto del Sur cuyo precio total alcanzaba los 7.000 millones de dólares junto a la española Enagás y la peruana Graña y Montero.

El consorcio no pudo demostrar que tenía la obra financiada, dijo el mandatario. Kuczynski explicó que habrá demoras en la ejecución de la obra pero resaltó que "vamos a forzar las marchas para poder llevarlo a cabo en los tiempos previstos".

En diciembre y ante una corte de Estados Unidos Odebrecht y su petroquímica Braskem se declararon culpables de pagar sobornos en 10 países de Latinoamérica y dos de África luego de una investigación en Brasil de una gran red de corrupción.

El gobierno y la fiscalía de Perú solicitaron información a Estados Unidos, Brasil y Suiza por los 29 millones de dólares en sobornos que Odebrecht reconoció haber pagado a funcionarios entre 2005 y 2014 para adjudicarse obras públicas. El gobierno peruano anunció que la constructora brasileña no podrá participar en futuras licitaciones y logró el pago de casi nueve millones de dólares y el compromiso de entregar información como indemnización por los escándalos de corrupción generados por la empresa en Perú.