Alemania deportó a 26 afganos cuyas solicitudes de asilo fueron rechazadas como parte de los esfuerzos del gobierno por incrementar el número de refugiados en esta situación que abandonan el país tras la llegada de más de un millón de migrantes en los dos últimos años.

Los afganos llegaron el martes a Kabul, donde miembros de la embajada alemana y autoridades afganas les buscaron alojamiento antes de ser trasladados a sus provincias de origen, explicó la agencia de noticias germana dpa.

La mayoría de los deportados eran hombres jóvenes. Algunos llevaban años viviendo en Alemania.

Los gobiernos de Alemania y Afganistán firmaron un memorándum de entendimiento sobre las deportaciones el año pasado, allanando el camino para más traslados este año.

Alrededor de un centenar de personas protestó contra las deportaciones el lunes en la noche en el aeropuerto de Fráncfort, alegando que Afganistán no es un país seguro, según reportó dpa.