El número de nacimientos en China se incrementó casi 8% un año después de que el gobierno relajara las restricciones a su impopular política de permitir solo un hijo por pareja.

La Comisión Nacional de Salud y Planificación Familiar informó esta semana que el año pasado nacieron 17,86 millones de niños, un incremento de 1,31 millones respecto a 2015. Casi la mitad de los hijos nacieron de parejas que ya habían concebido en el pasado.

China decretó su política de un solo hijo en 1979 como una medida para controlar el crecimiento demográfico, y la ejerció con multas y, en algunos casos, con abortos forzados. Pero ahora se enfrenta con una fuerza laboral que envejece rápidamente y la posibilidad de no contar con suficientes empleados jóvenes para darles respaldo.

El gobierno permitió gradualmente cada vez más exenciones a la norma, como permitir que las parejas de zonas rurales tuviesen un segundo hijo si el primero era una niña. A partir de 2016, todas las parejas casadas pueden tener dos hijos.

La comisión reconoció que muchas familias siguen renuentes a tener un segundo hijo por motivos financieros, ante el aumento del precio de la vivienda y la elevada demanda de plazas en las mejores escuelas del país, lo que hace que muchos padres recurran a centros privados caros.

El aumento de los nacimientos suma también presión sobre el ya saturado sistema sanitario chino para las mujeres embarazadas. La comisión dijo que su objetivo es formar y contratar 140.000 trabajadoras para maternidades "en los próximos años", según reportes en medios estatales.