El presidente boliviano Evo Morales removió el lunes a su canciller David Choquehuanca y a otros nueve ministros más como parte una renovación en su gabinete al emprender su décimo segundo año en el poder en la nación andina.

Los cambios ministeriales han sido habituales durante la actual administración, aunque llamó la atención esta vez la salida de Choquehuanca, un político de origen aymara que dirigió la diplomacia boliviana desde la asunción de Morales. En su lugar fue nombrado Fernando Huanacuni, un abogado de profesión que se encargaba del protocolo de la cancillería.

"Voy a seguir acompañando en este proceso desde las bases, hermano presidente", dijo Choquehuanca en un discurso durante el acto de toma de juramento al gabinete de 20 ministros por parte de Morales.

Entre los cambios también figura el del ministerio de la Presidencia, Juan Ramón Quintana, un colaborador muy cercano de Morales que fue sustituido por René Martínez. Quintana fue cuestionado por supuestos nexos de corrupción con la expareja de Morales antes del referendo sobre la relección del mandatario en febrero del año pasado. Morales perdió el referendo y ahora busca una forma legal para volver a postularse. Su periodo actual culmina en 2019.

El presidente pidió a todos sus ministros que en esta gestión se luche contra la corrupción y se corrijan errores para dar un mejor servicio a la población.

Como parte de la restructuración ministerial, el gobernante también creó el ministerio de Energía y eliminó el de Autonomías y de Transparencia. En Energía designó a Rafael Alarcón y le asignó la misión de convertir a Bolivia en un país exportador de energía eléctrica.

Diego Ayo, analista político, catedrático de la Universidad Mayor de San Andrés, dijo a The Associated Press que el presidente se deshizo del "símbolo" que representaba Choquehuanca, como la cara indígena del país, aunque éste no fuera un buen acompañante en la política exterior y no se hayan generado buenas relaciones con los principales países de interés para Bolivia, como Estados Unidos.

A partir de ahora, Huanacuni se encargará de la política de acercamiento con Estados Unidos durante el nuevo gobierno de Donald Trump. Los gobiernos no restablecieron relaciones después que Morales expulsó al embajador estadounidense de ese país en 2008. A su vez, Washington respondió con la destitución del embajador boliviano.

Ayo ve una señal positiva de parte del presidente con la salida de Quintana, ya que es una de las autoridades más cuestionadas del gabinete ministerial.