Las autoridades mexicanas identificaron 56 conjuntos de restos humanos entre los fragmentos óseos encontrados en una fosa común en el estado de Nuevo León, en el norte del país, dijeron el domingo fiscales estatales.

Según la fiscalía, la fosa mortuoria fue descubierta en febrero de 2016 en una ladera rural en García, cerca de la ciudad de Monterrey. Desde entonces, los investigadores analizaron cuidadosamente los fragmentos y dientes para conocer cuántas personas fueron enterradas ahí y su identidad.

Veinticuatro conjuntos de restos fueron identificados a través de pruebas de ADN, explicó la fiscalía. Algunos de ellos se correspondían con perfiles existentes de personas reportadas como desaparecidas desde 2010.

Entre los restos se hallaron además perfiles de ADN de otras 32 personas, pero no pudieron ser emparejados de inmediato con nadie.

En 2010, la zona estaba controlada por el violento cartel de los Zetas, que frecuencia quemaba o disolvía los cadáveres de sus víctimas, reduciéndolos a fragmentos óseos.