Rex Tillerson, designado por el presidente estadounidense Donald Trump para secretario de Estado, indicó que revisaría el reciente acuerdo de paz en Colombia para determinar qué tanto apoyo debe de seguir brindando Estados Unidos al histórico pacto respaldado con entusiasmo por el gobierno de Barack Obama.

Rex Tillerson ofreció sus comentarios por escrito en respuesta a las preguntas planteadas por los miembros de la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado como parte de su proceso de confirmación.

Colombia, el más acérrimo aliado de Estados Unidos en Latinoamérica, ha recibido miles de millones de dólares en ayuda estadounidense durante las últimas dos décadas para combatir al narcotráfico y a rebeldes izquierdistas que lucran del contrabando de drogas. El gobierno de Obama representó un apoyo clave en los esfuerzos del presidente colombiano Juan Manuel Santos por terminar un conflicto de medio siglo al nombrar a un enviado especial para las negociaciones y prometer 450 millones de dólares más en ayuda para conservar el acuerdo de paz firmado el año pasado.

Si bien Tillerson reconoció la importancia de Colombia como aliado y el éxito de la pasada cooperación entre Colombia y Estados Unidos, fue ambiguo sobre el camino a tomar. Latin America Goes Global, portal web que sigue las políticas estadounidenses para la región, fue el primero que publicó las declaraciones, que todavía no han sido hechas públicas y que fueron confirmadas por un asistente del Senado, quien pidió anonimidad porque no estaba autorizado para compartir esta información con periodistas.

Tillerson dijo que haría "todo lo posible" por continuar la alianza y los planes para hacer que Colombia cumpla con su compromiso de refrenar la producción de drogas, ahora que el flujo de cocaína del país ha aumentado. Muchos críticos de Santos afirman que el incremento se debe a la decisión que el presidente colombiano tomó en 2015 de suspender la fumigación aérea de cultivos de cocaína, medida que era respaldada por Estados Unidos.

"También trataré de revisar los detalles del reciente acuerdo de paz de Colombia, y determinar qué tanto debe de seguir apoyando esto Estados Unidos", agregó.

Chris Sabatini, editor de Latin America Goes Global, subrayó que las aparentes dudas de Tillerson sobre el acuerdo de paz refleja un creciente escepticismo dentro de los círculos republicanos, que ha sido atizado por Alvaro Uribe, ex presidente conservador colombiano. Uribe lideró la campaña que derrotó el original acuerdo de paz en un referendo. Santos ratificó una versión modificada del acuerdo semanas después.

"El consenso entre todos partidos sobre el Plan Colombia ayudó a Colombia a reducir espectacularmente el crimen y la violencia, ayudar al Estado a recuperar la integridad territorial, conllevar al desarme de paramilitares y traer de regreso a los guerrilleros a la mesa de negociaciones", puntualizó Sabatini. "Ahora, irónicamente, esa fundación —el consenso bipartidista— está en riesgo de fracturarse, justo cuando el país está en el umbral de lo que todos querían originalmente: paz".