El gobierno británico está siendo acusado de ocultar el lanzamiento fallido de un misil balístico sin ojiva antes de un debate en el Parlamento sobre si se debe reacondicionar el envejecido sistema de lanzamiento de misiles nucleares Trident.

La primera ministra Theresa May se negó el domingo a confirmar versiones de que fracasó la prueba de un misil británico Trident lanzado desde la costa de la Florida el año pasado.

En declaraciones a la BBC, May dijo que tiene total confianza en el sistema misilístico Trident, pero no confirmó ni negó una versión periodística de que fracasó el intento de lanzar el misil balístico, diseñado para cargar una ojiva nuclear.

Se le preguntó a la primera ministra sobre la versión del Sunday Times de que un misil desarmado lanzado frente a las costas de la Florida en junio se desvió y pudo haber caido sobre territorio estadounidense.

Según la versión, los dirigentes británicos decidieron mantener en secreto el fracaso del misil Trident II D5 porque se aproximaba un debate en el Parlamento sobre el futuro de ese sistema militar, considerado el pilar de la estrategia nuclear disuasiva de Gran Bretaña.

En el debate se espera que se sopese la necesidad de gastar 40.000 millones de libras para reestructurar el envejecido Trident, la piedra angular del sistema de disuasión nuclear de Gran Bretaña.

"Tengo total confianza en nuestros misiles Trident", dijo May cuando se le preguntó si sabía del asunto cuando habló ante el Parlamento en julio. "Cuando pronuncié ese discurso en la Cámara de los Comunes, el tema era si debíamos renovar el sistema Trident, si deberíamos tener los misiles Trident".

En ese debate el gobierno consiguió su objetivo, que era obtener apoyo para modificaciones al sistema Trident, pero ahora, algunos líderes de la oposición están denunciando que hubo encubrimiento y exigen que se realice una investigación.

La líder del Partido Nacional de Escocia, Nicola Sturgeon, quien se opone a que la flota de submarinos del sistema Trident tenga su base en Escocia, dijo que las versiones de que las autoridades encubrieron el lanzamiento fallido "constituyen un tema de suma gravedad".

Jeremy Corbyn, del Partido Laborista y otro opositor del sistema Trident, lo calificó de "un error catastrófico".

El gobierno británico no ha confirmado las versiones de que hubo una prueba fallida del misil.

En un comunicado en su página de internet, el Ministerio de la Defensa británico solo informó que hubo "una prueba de rutina de un misil Trident no armado desde el HMS Vengeance" en junio.