La identificación de las 16 personas fallecidas en el accidente del autocar que trasladaba a estudiantes húngaros tras un viaje de esquí, en Italia, podría demorarse días, dijo el ministro de Exteriores del país el domingo.

A bordo del vehículo que se estrelló antes de la medianoche del viernes en una autopista cerca de Verona viajaban 54 pasajeros y dos conductores húngaros, explicó el canciller, Peter Szijjarto. Por el momento se desconoce la identidad de dos adultos heridos de gravedad.

Szijjarto, visiblemente compungido por la noticia del siniestro, dijo que los próximos días seguirán siendo emocionalmente complicados.

"Pasó un día desde la tragedia, y está claro que el dolor es todavía más fuerte", dijo a periodistas. "A medida que el shock se desvanece, las pérdidas se vuelven más insoportables. El proceso más largo y doloroso, como la identificación de los cuerpos, está a punto de empezar".

La mayoría de los pasajeros eran estudiantes de una escuela de secundaria de Budapest que regresaban de un viaje de esquí a Francia.

Cuatro viajeros siguen hospitalizados con lesiones graves. Uno de los adultos no identificados que están en estado crítico sufre quemaduras de tercer grado en el 60% de su cuerpo, y la otra persona fue operada por una grave lesión en la cabeza, señaló Szijjarto.

Las velas ardían todavía el domingo en el exterior de la escuela secundaria Szinyei Merse Pal, donde cientos de alumnos, padres y amigos participaron en una vigilia el sábado por la noche.

Por el momento se desconocen las causas del siniestro, señaló el ministro. Según funcionarios italianos, el vehículo se incendió tras chocar contra una barrera de la autopista. Después se salió de la carretera e impactó contra un pilar que sostiene un paso elevado.

Tras reportes contradictorios sobre el número de personas que viajaban en el vehículo, Szijjarto confirmó que los pasajeros eran 43 menores y 11 adultos.

Varios de los padres que viajaron a Verona proporcionaron muestras de ADN para ayudar en las labores de identificación, agregó.

Se espera que la mayoría de los sobrevivientes regresen a Hungría como pronto el domingo. El servicio nacional de ambulancias trasladará a los heridos, apuntó Szijjarto.

Hungría declaró luto oficial el lunes en memoria de las víctimas.