Un potente terremoto de magnitud 7,9 remeció el domingo Papúa Nueva Guinea e Islas Salomón, causando daños y apagones pero sin provocar algún tsunami.

Horas antes, el Centro de Alerta de Tsunamis del Pacífico emitió una alerta para las islas próximas, pero luego lo retiró.

El sismo se localizó a una profundidad de 167 kilómetros (103 millas) bajo la provincia más oriental de Papúa Nueva Guinea, Bougainville, donde los dos países del Pacífico sur se unen en un archipiélago continuo, explicó Chris McKee, subdirector del Observatorio Geofísico de Papúa Nueva Guinea, en Port Moresby.

No hubo reportes de víctimas, pero se informó de algunos daños en partes del centro de Bougainville y en la ciudad importante de Arawa, precisó el director de la estación de radio de New Dawn FM Bougainville, Aloysius Laukai, en un correo electrónico.

La capital provincial de Buka sufrió un apagón y los residentes de la ciudad sureña de Buin fueron trasladados a tierras más altas como precaución ante un posible tsunami, dijo Laukai. Todas las advertencias de tsunami fueron retiradas posteriormente.

La mayor amenaza de tsunami era para Bougainville, pero la alerta pasó sin incidencias, agregó McKee.

"Sospecho que, debido a la gran profundidad del terremoto, probablemente no hubo un tsunami significativo", comentó.

Por su parte, el funcionario del gobierno de Salomón George Herming dijo que no estaba al tanto de que en el país se sintieran grandes temblores ni tsunamis.

Los dos países están ubicados en el conocido como "Anillo de Fuego", una zona con una intensa actividad geológica en el océano Pacifico.