Con gorros de color rosa provistos de orejas puntiagudas de gato a manera de burla contra el nuevo presidente, cientos de miles de mujeres salieron el sábado a las calles en Washington y otras ciudades del mundo para enviar un mensaje enérgico a Donald Trump de que no le permitirán aplicar su agenda sin una oposición a ella en los próximos cuatro años.

"Marchamos por el núcleo moral de esta nación, contra el cual nuestro nuevo presidente libra una guerra", dijo la actriz America Ferrara en el acto. "Nuestra dignidad, nuestro carácter, nuestros derechos han sido atacados, y una plataforma de odio y división tomó el poder ayer. Pero el presidente no es Estados Unidos... Nosotros somos Estados Unidos y estamos para quedarnos".

El mensaje retumbó en un notable número de manifestaciones de gran escala que tuvieron lugar en el orbe, desde Nueva York, Filadelfia, Chicago y Los Ángeles hasta París, Berlín, Londres, Praga, Sydney y otras latitudes. Las movilizaciones ponen de relieve el grado de inquietud que Trump ha provocado entre la gente en todos los hemisferios.

La afluencia de participantes en Washington fue tan grande que la ruta original de la marcha por el complejo de monumentos del National Mall se convirtió en una masa impasable de gente.

En lugar de que la multitud se dirigiera hacia la Elipse próxima a la Casa Blanca como estaba planeado, se indicó a los manifestantes que se encaminaran a ese punto por otras calles. Entonces, numerosos contingentes enfilaron hacia la residencia presidencial, lo cual ralentizó el tránsito en el centro de Washington.

"¡Hey, hey, ho, ho, Donald Trump se tiene que ir!", gritaban a coro algunas inconformes.

Las mujeres alzaban carteles con leyendas como "Las mujeres no retrocedemos" y "Menos miedo, más amor", además de otros que criticaban las posiciones de Trump sobre el aborto, la salud, la diversidad, los derechos de las personas gay y el cambio climático.

En un programa de poco más de cinco horas, todas las oradoras se refirieron a Trump como un sexista, un hostigador, un intolerante y otras descripciones. En Chicago, las organizadoras cancelaron la parte correspondiente a la marcha de su acto por razones de seguridad debido a que la multitud alcanzó unas 150.000 personas.

En Nueva York, decenas de miles convergieron en la residencia de Trump en la resplandeciente Trump Tower, en la Quinta Avenida.

"Me siento muy optimista aun cuando es un momento miserable", dijo Madeline Schwartzman, de la ciudad de Nueva York, que trajo a sus hijas mellizas de 13 años a la concentración en Washington. "Siento fuerza".

Las autoridades dijeron que la multitud en Washington había alcanzado más de medio millón de personas, más del doble de lo previsto. La protesta en la capital al parecer atrajo más personas que las que asistieron el viernes a la ceremonia de asunción presidencial de Trump, según cifras de las autoridades de transporte.

Estaban previstas más de 600 "marchas hermanas" en el mundo, en las que no faltó la presencia de muchos hombres. Las organizadoras calcularon que participarían unos 3 millones de personas en las diversas protestas a nivel global.

Allan Parachini, de 71 años, que viajó de Hawaii a Washington para asistir a la marcha, describió la escena como "la multitud más impresionante que yo haya visto desde Woodstock".

La maestra retirada Linda Lastella, de 69 años, que vino a Washington desde Metuchen, New Jersey, dijo que ella jamás había participado en una marcha pero sintió la necesidad de alzar la voz cuando "muchas naciones experimentan este mismo tipo de retroceso y odio, actitudes de odio".

"Parecía simplemente como si necesitáramos hacer una firme defensa de nuestras posiciones", agregó.

Mientras las manifestantes se concentraban en el National Mall, Trump iniciaba su primera jornada como presidente en una ceremonia de oración en la Catedral Nacional, un rito tradicional al día siguiente de la investidura, y después visitó la CIA.

Mientras el mandatario recorría la ciudad, su caravana de vehículos pasó junto a grupos de manifestantes que difícilmente podía dejar de ver.

En Park City, Utah, Charlize Theron encabezó los cánticos de "el amor, no el odio, es lo que da grandeza a Estados Unidos". En Nueva York participaron en la marcha las actrices Helen Mirren, Cynthia Nixon y Whoopi Goldberg.

En Sydney, Australia, miles de personas marcharon en solidaridad a través del parque Hydede la ciudad. Un dirigente dijo que el odio, los prejuicios y el racismo no son problemas exclusivos de Estados Unidos.

En París, miles se concentraron en los alrededores de la Torre Eiffel, cantando y portando carteles con leyendas como "lo estamos mirando, señor Trump" y "con nuestras hermanas en Washington".

En Praga, cientos de personas se reunieron en la Plaza Wenceslao a pesar del frío intenso con retratos de Trump y el presidente ruso Vladimir Putin, y banderas con leyendas como "Esto es apenas el comienzo".

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Los periodistas de The Associated Press, Alanna Durkin Richer, Tami Abdollah, Juliet Linderman, Brian Witte, Matthew Barakat, y David Dishneau, en Washington, contribuyeron a este despacho.

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Nancy Benac está en Twitter como: http://twitter.com/nbenac