La policía del sur de México halló los cadáveres descuartizados de un niño de dos años y una mujer en bolsas plásticas.

Los restos fueron descubiertos el jueves en la ciudad de Chilpancingo, la capital del estado de Guerrero.

Un funcionario policial que no estaba autorizado a ser identificado dijo el viernes que una pierna del niñito fue hallada a cierta distancia de los restos.

Chilpancingo es donde esta semana fueron halladas las cabezas de seis hombres en una bolsa plástica en el techo de una camioneta SUV, en cuyo interior estaban seis cadáveres decapitados.

Aunque no hubo evidencia inmediata de la participación de narcotraficantes, el método de mutilar cuerpos y dejarlos en bolsas de plástico es utilizada frecuentemente por pandillas y cárteles.

La violencia en el país ha cobrado la vida de muchas mujeres en circunstancias similares, pero la violencia contra niños es rara en México. Sin embargo, los menores de edad han quedado a menudo atrapados en la guerra contra las drogas.

Los registros públicos publicados por la secretaría de la Defensa mexicana muestran que los soldados detuvieron y entregaron a los fiscales a 4.249 menores de edad entre 2006 y enero de 2016, la década que coincidió con la llamada guerra contra las drogas.

Aunque la Defensa no especificó por qué fueron detenidos los jóvenes, los soldados ayudan principalmente en la lucha contra la delincuencia organizada y están autorizados a detener personas cuando son sorprendidas cometiendo un delito federal, que en la mayoría de los casos es posesión de armas.