Los líderes de Guinea y Mauritania arribaron el viernes a la capital de Gambia en una gestión diplomática de última hora para tratar de convencer al derrotado presidente Yahya Jammeh para que ceda el poder, mientras una fuerza militar regional espera órdenes.

El jefe de la fuerza militar ha dicho que las tropas forzarán a Jammeh a dejar el poder si éste no lo hace voluntariamente. Un plazo para el mediodía fijado por el organismo regional pasó cuando los gobernantes de Guinea y Mauritania arribaron para conversaciones.

El jueves, Adama Barrow fue juramentado como nuevo presidente de Gambia y el Consejo de Seguridad de la ONU aprobó la intervención militar regional.

La fuerza militar de África occidental, que incluye tanques, ingresó a Gambia el jueves por la noche y no encontró resistencia, dijo Marcel Alain de Souza, presidente del bloque regional (ECOWAS). Al menos 20 vehículos militares fueron vistos en el pueblo fronterizo de Karang el viernes por la mañana.

La fuerza, que incluye soldados de Senegal, Ghana, Nigeria, Togo y Mali, ingresó al país tras la juramentación de Barrow y la votación unánime en el Consejo de seguridad.

Barrow, que ganó las elecciones en diciembre, prestó juramento en la embajada de Gambia en Senegal, donde se encuentra por razones de seguridad.

Jammeh seguía el viernes en la residencia oficial, en Banjul, la capital gambiana. Cada vez más aislado, disolvió su gabinete el jueves, dijo Malick Jones, director de la televisión nacional. Varios ministros habían renunciado ya e n días recientes y algunos huyeron del país.

El presidente guineano Alpha Conde llegó a Banjul con su colega mauritano Mohamed Ould Abdel Aziz. Mauritania ha sido mencionado como posible lugar de exilio para Jammeh.

Conde ofrecerá a Jammeh la oportunidad de renunciar pacíficamente, dijo de Souza.

Jammeh "tiene la opción de irse con el presidente Alpha Conde", dijo de Souza. Si no lo hace, "le sacaremos a la fuerza. Nuestras tropas avanzarán a Banjul. Hasta el último minuto, seguimos pensando que existe una solución derivada de diálogo".

Jammeh comenzó negociaciones con ECOWAS el jueves y aceptó dejar el poder, pero demandó amnistía por cualquier crimen que haya cometido durante sus 22 años en el poder y que se le permita quedarse en Gambia, en su aldea natal de Kanilai, dijo de Souza.

Esas demandas no son aceptables, afirmó.