Los rescatistas trabajaron toda la noche en Teherán para intentar llegar a los bomberos atrapados y otras víctimas, luego del colapso de un edificio comercial en la capital iraní. Al menos 30 bomberos murieron en el derrumbe.

Decenas de trabajadores y camiones participaban en la búsqueda el viernes, un día después de que el emblemático rascacielos se incendiara y más tarde colapsara.

El edificio alojaba más de 500 talleres textiles, sus oficinas y almacenes, y estaba lleno de productos químicos, indicaron las autoridades. El desastre del jueves conmocionó a la ciudad, y podían verse bomberos y otras personas llorando en la calle o abrazándose en busca de apoyo. Docenas de personas hacían fila para donar sangre.

"El humo es un indicio de que el fuego continúa bajo los escombros", explicó Saeed Sharifizadegan, responsable del departamento de bomberos de Teherán.

Los trabajadores excavaban varios túneles desde edificios contiguos para llegar al sótano del edificio derrumbado. Equipos con perros de rescate esperaban en el lugar.

Mientras tanto, medios locales informaron de la muerte en un hospital de Teherán de uno de los bomberos hospitalizados, Behnam Mirzakhani, que había sufrido lesiones graves.

Un total de 84 personas resultaron heridas, cinco de las cuales fueron hospitalizadas, dijo Pirhossein Kolivand, responsable del departamento de emergencias del país.

Amir Mohammadi, un profesor retirado que vive en un barrio cercano, dijo que la preocupación no le había dejado dormir en toda la noche.

"Cómo puedo irme a la cama, todos esos que están atrapados son como mis hijos", dijo. "Quizá algunos de ellos fueron mis alumnos".

Ghasem Rahmani, de 63 años y propietario de una tienda en el edificio, estaba de pie en el cruce cercano de Lalehzar.

"Hasta el derrumbe estaba preocupado por mis pertenencias", dijo. "Ahora me preocupan nuestros hijos allí. Me siento culpable".

Las autoridades dijeron que el edificio, construido hace más de cinco décadas, tenía una estructura débil. El suceso fue el peor incendio en Teherán desde el fuego en 2005 en una mezquita histórica, en el que murieron 59 fieles y casi 200 resultaron heridos.