Aislado en su escondite en Pakistán, Osama bin Laden sospechaba que autoridades iraníes podrían estar implantando dispositivos de rastreo a sus hijos, de acuerdo con un documento difundido el jueves como parte de un lote de materiales incautados en 2011 en el operativo donde falleció el líder de la red Al Qaeda.

"Si te inyectan, esta inyección podría venir cargada con un diminuto chip", escribió bin Laden a sus hijos Uthman y Mohammed en una carta sin fechar. Ellos recibieron permiso para irse de Irán. "El tamaño de la jeringa podría ser normal, pero sería de esperarse que la aguja sea más grande que lo normal. El chip podría ser tan grande como un grano de arroz, pero muy delgado y suave".

En sus horas finales, el gobierno de Barack Obama difundió la última de tres entregas de documentos pertenecientes a bin Laden que fueron incautados durante el operativo en su complejo en Abotabad, Pakistán, en mayo de 2011.

En la segunda tanda de documentos, difundidos en marzo, bin Laden también expresó la misma paranoia en una carta enviada a una de sus esposas, quien también vivía en Irán.

"Me informaron que fuiste con la dentista en Irán y que estabas preocupada por un relleno que te puso", escribió bin Laden. Agregó que quería que ella o cualquiera de sus seguidores le dijeran sobre cualquier preocupación que tuvieran sobre "chips plantados en cualquier forma".

Localizar y matar al hombre que estuvo detrás de los atentados terroristas del 2001 en Estados Unidos es uno de los más grandes logros del presidente Barack Obama.

Las autoridades de inteligencia trabajaron más de dos años desclasificando los cientos de documentos capturados en el operativo. La más reciente tanda consta de 49 documentos e incluye un desacuerdo entre bin Laden y la filial de Al Qaeda en Irak, que después se transformó en el grupo Estado Islámico. Dichos extremistas son hoy el principal blanco de los esfuerzos contraterrorismo de Estados Unidos.