El Departamento de Soluciones Laborales de New Mexico no investiga ciertas acusaciones de robo de salarios ni hace responsables a los patrones por violaciones salariales, de acuerdo con una demanda entablada el miércoles.

La demanda interpuesta en la Corte de Distrito de Santa Fe a nombre de cuatro empleados y varios grupos de defensa de los derechos de los inmigrantes, afirma que la agencia se niega a investigar las acusaciones pese a la severidad de los casos y la presión de los abogados. Además, de acuerdo a documentos de la corte, el departamento tiene un límite ilegal de 10.000 dólares para investigar cualquier acusación de robo de salarios.

Uno de los empleados, José "Pancho" Olivas, trabajó en un restaurante de Farmington entre 2014 y 2015, y su empleador se negó a pagarle alrededor de 15.000 dólares en salarios, de acuerdo a la demanda.

La querella afirma que otro trabajador, un hombre ciego de habla hispana de Santa Fe, nunca recibió el pago de horas extra por parte de la compañía de servicios de limpieza, y fue despedido cuando solicitó su pago.

"El robo de salarios no solo impide que un empleado cuide de su familia, sino que despoja al ya sacudido presupuesto de New Mexico de ingresos adicionales y coloca a los comercios que se apegan a las leyes en una desventaja competitiva", dijo Rachel LaZar, directora ejecutiva de El Centro de Igualdad y Derechos, uno de los grupos demandantes, con sede en Albuquerque.

La portavoz del Departamento de Soluciones Laborales, Joy Forehand, dijo que no ha visto la demanda.

Los documentos de la corte también acusaron a la dependencia de no investigar o tomar acción legal alguna sobre las acusaciones salariales que datan de más de un año.

La demanda pretende conseguir una orden que obligue a la agencia a aplicar las leyes estatales e investigar las acusaciones de robo.