Las FARC admitieron el miércoles un enfrentamiento armado con un grupo de guerrilleros opuestos al proceso de paz y reconocieron que el incidente violó el cese del fuego acordado con el gobierno colombiano.

El 10 de enero las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia dispararon contra un comando "dedicado a reunir campesinos para desprestigiar el proceso de paz", dijo en un comunicado el Estado Mayor del bloque Sur del grupo.

El jefe disidente, identificado por las FARC como Alexander Mojoso, obligaba a los campesinos de la zona "bajo amenaza a que le brinden apoyo incondicional", según el texto.

El ataque fue "en defensa propia", argumentó a periodistas una portavoz de la guerrilla que no se identificó y que admitió la violación del cese del fuego bilateral vigente desde agosto.

Según el comunicado los hechos se registraron en la localidad de Tailandia, perteneciente al convulso municipio de San Vicente del Caguán en el sur del país y habrían dejado un fallecido en el bando disidente. El mecanismo tripartito de verificación del cese del fuego -formado por la ONU, el ejército y las FARC- investiga el enfrentamiento armado.

La guerrilla ya había violado el alto el fuego el 12 de noviembre, según este mecanismo. En esa ocasión las FARC se reunieron en el área de San Pedro del Vino, en el sur del país, para tratar de esclarecer el acoso de un grupo armado ilegal contra la sociedad civil de la zona. En ese incidente murieron dos personas.

Desde principios de diciembre los integrantes de las FARC avanzan hacia una veintena de zonas rurales supervisadas por Naciones Unidas donde abandonarán las armas para convertirse en una formación política legal e integrarse a la sociedad civil.

El proceso no ha cumplido los plazos fijados en el acuerdo de paz que establecía el 1 de enero como la fecha límite para la concentración de toda la guerrilla.