Cae la noche y la Franja de Gaza se hunde en la oscuridad total. La única luz en las calles son las de los automóviles.

La crisis se debe a los apagones crónicos, los más graves en este territorio palestino desde que el grupo islamista Hamas se alzó con el poder diez años atrás.

A veces hay luz, durante tres o cuatro horas por día. Aunque la situación ha mejorado un poco, la falta de electricidad ha convertido a Gaza en un lugar de penumbras y frío en pleno invierno, y ha desatado algo poco visto: protestas callejeras contra el Hamas.

"Nuestra situación está muy mal. Le juro por Dios que está muy, muy mal", dijo Majed Abu Nemer, un padre de seis que transporta mercadería en un carrito jalado a caballo para mantener a su familia.

En un día reciente Abu Nemer, junto con vecinos en un vecindario del poblado de Jan Yunis en el sur de la franja, quemaban trozos de madera en sus viviendas. La familia se juntaba alrededor de la fogata, sobre la cual la madre cocinaba una sopa y tostaba un poco de pan.

"No me alcanza para comprar velas ni para traer una linterna de emergencia", dijo Abu Nemer. "Cuando se le acaban las pilas a mi linterna, voy a donde los vecinos a cargarla, para ver cómo duermen mis hijos, para asegurarme de que estén bien cobijados".

Los apagones no afectan a los hospitales, que reciben combustible de distintos grupos internacionales para poder hacer funcionar los generadores.

Esta semana Catar, país rico en el Golfo Pérsico y uno de los pocos aliados que le quedan a Hamas, entregó dinero para comprar más combustible para la única planta generadora de Gaza. Con esa asistencia, se calcula que Gaza podrá tener quizás dos turnos de electricidad de ocho horas cada uno por cada lapso de 24 horas.

Pero poco hace esa ayuda para resolver la causa de fondo de la crisis. Gaza no ha tenido un suministro de electricidad estable en por lo menos una década ya que esto requiere por lo menos 400 ó 450 megavatios diarios. Israel la da a Gaza 120 megavatios y Egipto 30.

La única planta generadora que tiene el territorio produce 50 megavatios, con lo que el total diario, bajo las mejores condiciones, llega a la mitad de ese mínimo requerido. Pero en invierno, el aumento de la demanda y el deterioro de la red eléctrica provocan numerosos colapsos del sistema.