Las autoridades egipcias colocaron a uno de sus más famosos jugadores de fútbol en una lista de terroristas, prohibiéndole subir a aviones, ante acusaciones de que ayudó a financiar la organización Hermandad Musulmana, considerada un grupo terrorista.

Mohamed Aboutrika, del equipo cairota Al-Ahly y además de la selección nacional, fue añadido el pasado jueves a la lista, dijeron el miércoles autoridades judiciales.

En la lista figuran también el ex presidente Mohamed Morsi, el líder espiritual de la Hermandad Musulmana, Mohammed Badie y otros dirigentes de la agrupación.

El fallo del Tribunal Penal de El Cairo, emitido por el juez Khalil Abdul Aziz, implica prohibición de usar transporte aéreo por tres años y congelamiento de sus activos, aunque la decisión puede ser apelada en 60 días, dijeron fuentes judiciales que pidieron no ser identificadas.

A Aboutrika ya le habían congelado sus cuentas en 2015, cuando se consideró que era sospechoso de financiar a la Hermandad, la agrupación que surgió como la principal fuerza del país tras la revuelta de 2011 y que fue luego víctima de represión cuando las fuerzas armadas derrocaron a Morsi.

El jugador simpatizaba abiertamente con la Hermandad y públicamente avaló la candidatura de Morsi en las elecciones de 2012, en una serie de victorias electorales de la Hermandad tras el derrocamiento del líder autoritario Hosni Mubarak.

Aboutrika ganó por cuarta vez la distinción de Futbolista Africano del Año tras impulsar al Al-Ahly a una octava victoria en el campeonato africano antes de retirarse a finales de 2013.

El deportista niega haber dado dinero a los islamistas, que han sido objeto de una campaña represiva lanzada por el gobierno del presidente Abdel-Fatá el-Sisi. Cientos de personas han sido muertas por las fuerzas de seguridad y decenas de miles han sido encarceladas, muchas de ellas bajo leyes draconianas contra las protestas, o bajo leyes que definen vagamente las actividades terroristas.

Horas antes se informó que la policía egipcia arrestó a nueve presuntos líderes de la Hermandad Musulmana acusados de "tramar una alteración del orden público" en el próximo aniversario del alzamiento de 2011 llamado "La Primavera Árabe".

El Ministerio del Interior dijo que los sospechosos se habían reunido el día anterior en El Cairo y pretendían "provocar la opinión pública aprovechándose la situación económica y coordinando con grupos extremistas".

Acusó al grupo, considerado por las autoridades un grupo terrorista, de tratar de provocar falsas crisis, en particular "entre las masas y los trabajadores".

Las fuerzas de seguridad han estado tratando de suprimir los intentos de conmemorar el aniversario, que se cumple el 25 de enero, particularmente desde 2013, cuando las fuerzas armadas derrocaron al régimen islamista.