Las fuerzas armadas rusas anunciaron que están lanzando ataques aéreos conjuntos con Turquía contra un bastión del Estado Islámico en el norte de Siria.

El teniente general Serguei Rudskoi dijo el miércoles que nueve aviones rusos y ocho aviones turcos participaban en los ataques en las afueras de al-Bab, en la provincia de Aleppo.

La declaración de Rudskoi fue el primer reconocimiento de ataques aéreos rusos en respaldo a la ofensiva turca en al-Bab.

Resalta la creciente alianza entre Rusia y Turquía, gobiernos que el mes pasado auspiciaron un cese del fuego en Siria y que trabajan para preparar conversaciones sirias de paz en Kazajistán la semana próxima.

Los dos países han respaldado lados opuestos en la guerra en Siria, con Moscú apoyando al gobierno de Bashar Assad y Ankara a las fuerzas opositoras.

Horas antes el miércoles, un funcionario sirio dijo que Damasco enviará la semana que viene a su embajador ante Naciones Unidas y a una delegación militar a las conversaciones auspiciadas por Rusia y Turquía con la oposición armada.

Las negociaciones son un nuevo intento de resolver el conflicto iniciado hace seis años.

El embajador ante Naciones Unidas, Bashar Ja'afari, dirigirá la delegación del gobierno sirio, dijo el funcionario, que habló bajo condición de anonimato en línea con las regulaciones del gobierno.

Estaba previsto que las conversaciones comenzaran el lunes en la capital cazaja, Astaná, y que contarán con miembros de la oposición armada siria. No está claro si el gobierno y los rebeldes se reunirán cara a cara.

La ronda más reciente de diálogo y negociaciones indirectas mediadas por Naciones Unidas colapsó hace casi un año.

Moscú ha propuesto invitar a la cita en Astaná a representantes del próximo gobierno de Estados Unidos. Irán, que también asistirá, se opone a la participación de Estados Unidos.