El máximo responsable de migración en la Unión Europea lamentó el miércoles la situación de miles de refugiados y otros migrantes en campos de la isla griega de Lesbos, en el este del Egeo, que sufre un duro invierno.

Debe encontrarse una solución de inmediato, indicó Dimitris Avramopoulos, comisario de Migración de la Unión Europea.

Avramopoulos visitó Lesbos el miércoles acompañado por el ministro griego de Migración.

Más de 5.000 personas viven en campos sobrepoblados en Lesbos y cientos tuvieron que ser evacuados este mes de carpas que habían quedado cubiertas de nieve durante una ola de frío.

Más de 62.000 refugiados y otros migrantes se han quedado atrapados en Grecia tras el cierre de varias fronteras en los Balcanes y de un acuerdo entre la UE y Turquía alcanzado el pasado marzo para frenar la inmigración irregular.

Avramopoulos también prometió medidas para reducir la congestión en los campos de las islas.

El gobierno serbio indicó el miércoles que unos 1.100 migrantes seguían al raso pese al mal tiempo, después de que sólo 250 personas aceptaran trasladarse de las calles a un campamento a las afueras de Belgrado, la capital.

Los centros de asilo serbios tienen capacidad para todos los migrantes, pero la mayoría se ha negado a marcharse, indicó Svetlana Velimirovic, de la agencia de refugiados del gobierno.

Los migrantes atrapados en Serbia por el cierre de fronteras han sido reacios a aceptar la ayuda oficial, temiendo que deportaciones o no poder seguir su camino hacia la Europa occidental. Unas 7.000 personas siguen varadas en el país balcánico.

Por su parte, el titular de la presidencia rotatoria del Consejo de la Unión Europea instó a los estados miembros a considerar la apertura de pasillos humanitarios para permitir que la gente que huye de conflictos armados cruce el Mediterráneo.

El acuerdo migrante de la UE con Turquía debe replicarse con países del norte de África, afirmó el primer ministro de Malta, Joseph Muscat, señalando que de lo contrario "Europa enfrentará una gran crisis de migración".

Estos acuerdos implicarían un filtrado de los migrantes en África para determinar si pueden optar a asilo o si son personas que buscan trabajo y con pocas posibilidades de que se les permita la entrada.

La UE debe "organizar pasillos humanitarios seguros que lleven a Europa de forma segura a solicitantes de asilo reconocidos", dijo Muscat.

Más de 181.000 personas intentaron el año pasado la peligrosa travesía por el mar Mediterráneo para llegar a Italia. Unas 4.500 murieron. Muscat dijo que se espera otra cifra récord en 2017.