El presidente Rafael Correa pregona que la economía ecuatoriana transita por un periodo de fuerte recuperación y que legará una nación estable al que lo suceda en los comicios próximos.

"Dejaremos al próximo gobierno una economía en crecimiento", resaltó al despuntar el Año Nuevo el líder ecuatoriano, quien se define como socialista del siglo 21 y suma diez años en el poder.

Sin embargo, las cifras que esperan al gobernante que será elegido no son alentadoras debido a que muestran un alto endeudamiento y bajos precios del principal producto de exportación, el petróleo, según expertos y organismos financieros multilaterales. La primera ronda de los comicios será el 19 de febrero.

Correa, de 53 años y que no puede postularse nuevamente por mandato constitucional, refirió que en el último trimestre del 2016, Ecuador experimentó una "muy potente" reactivación como resultado del "gran manejo económico" y vaticinó un crecimiento del 1,4% para el 2017, superior al promedio de la región.  

Pero las proyecciones del Banco Mundial y del Fondo Monetario Internacional en relación con el desempeño económico del país andino para este año no son tan alentadores: El BM anticipa un decrecimiento del 2,9%, mientras que el FMI una caída del 2,7%, debido en ambos casos a que los precios del crudo seguirían a la baja.

La economía ecuatoriana creció 2,4% durante el primer año en el poder de Correa y cuatro años después (2011) el PIB se incrementó 7,7%, convirtiéndose en el más alto de la última década.

La época de los altos precios permitió al gobierno de Correa hacer una fuerte inversión en obras públicas. Hay que temar en cuenta que el crudo es el principal producto de exportación del país y aporta más del 32% de su presupuesto fiscal, alrededor de 29.835 millones de dólares.

En los últimos días el precio por barril alcanzó los 44 dólares por barril, en lo que representa un ligero crecimiento impulsado por acuerdos de los carteles de producción, y que genera el optimismo del mandatario saliente en medio de la coyuntura electoral.

El analista y director del Observatorio de la Política Fiscal, Jaime Carrera, difiere con las proyecciones del gobierno.

"No hay ningún fundamento económico que pueda sustentar que la economía crezca este año", dijo Carrera a The Associated Press. "La economía viene decreciendo desde el año 2015 y este año no va a ser diferente". El PIB se contrajo drásticamente 0,3% en 2015. Aún no hay cifras oficiales sobre el comportamiento del 2016.

Carrera argumentó que este país registra un alto endeudamiento, una inversión paralizada, un gasto público que no puede sostenerse, la demanda interna y las importaciones se han reducido y el crédito está bajando.

La deuda pública agregada alcanza casi los 39.000 millones de dólares, en un país con un PIB de 100.000 millones, según cifras oficiales.

"Si hay recuperación económica, será muy débil y va a depender del cambio de modelo económico que pueda decidir el futuro gobierno", sostuvo.

Pese a que Correa ha sufrido un descenso en su popularidad (42%, según las últimas encuestas), sondeos coincidentes indican que el candidato oficialista Lenin Moreno goza de la mayor intención de voto en las encuestas, con un 28% y 35% de apoyo. Le sigue el banquero de derecha Guillermo Lasso (22, la también derechista Cinthya Viteri (11%) y el ex alcalde quiteño Paco Moncayo (7%). Otros cuatro postulantes no superan el 3% en la intención del sufragio.

. El ganador necesitará obtener el 40% de los votos, más 10 puntos de diferencia sobre el segundo. En caso contrario, se irá a una segunda ronda el 2 de abril.

Moreno ha dicho que en su eventual gobierno está dispuesto a seguir con el modelo económico de su correligionario y "amigo" Correa, aunque anticipó que hará algunos ajustes al modelo.

Lasso, por su parte, ha dicho que la propuesta vigente es un modelo fracasado y que hará profundos cambios, entre ellos darle mayor fuerza al sector privado, opacado en la gestión de Correa.