Una niña paraguaya de 15 años, contratada ilegalmente para trabajar en un hogar, estuvo a punto de morir.

Aunque ahora está fuera de peligro, las autoridades informaron que su patrona presuntamente la obligó a ingerir productos químicos de limpieza. La fiscalía aún no aclara la causa, pero abrió una investigación por presunto intento de homicidio a una menor.

La víctima trabajaba como empleada doméstica en una vivienda de la ciudad Pedro Juan Caballero, capital del departamento del Amambay, a 600 kilómetros al norte de Asunción. La urbe es fronteriza con Ponta Porá, tercera ciudad del estado brasileño de Mato Grosso do Sul. Ambas están divididas por una calle.

El médico Carlos Báez, del Hospital del Trauma, dijo en conferencia de prensa que la menor "se comunica poco debido al dolor que siente cuando intenta hablar". Agregó que tampoco se puede alimentar con normalidad y que existe la posibilidad de que las heridas no cicatricen y se transformen en úlceras.

Ana María Baiardi, ministra de la Mujer, dijo a periodistas que la niña trabajaba a cargo de la paraguaya Rosa del Valle y su concubino Anderson Rios, de nacionalidad brasileña". La fiscalía de Pedro Juan Caballlero ordenó la captura de la pareja, actualmente prófuga. El ataque habría ocurrido el fin de semana último.

Baiardi agregó que la menor presuntamente realizaba labores en el sitio desde los 12 años y no iba a ninguna escuela. Estaba a cargo de su abuela en condiciones de pobreza.

En tanto, Jazmín Rodríguez, de la organización no gubernamental Global Infancia, dijo en entrevista con The Associated Press que el "criadazgo" en Paraguay es un problema grave. "No tenemos datos propios ni del Estado, pero en julio del año pasado la Organización Internacional del Trabajo informó que en Paraguay una de cada cinco empleadas domésticas tienen entre diez y 17 años de edad".

Rodríguez acotó que otro informe de 2016 del Fondo de Población de Naciones Unidas (UNFPA) señaló que "en Paraguay existen 47.000 criados o criadas".

Natalia Sosa, directora de Protección de la Niñez y la Adolescencia, del ministerio del Trabajo, explicó a la AP que el "criadazgo" está prohibido desde 2005 por decreto firmado por el entonces presidente Nicanor Duarte. "Además, en 2016 entró a regir la ley de la empleada doméstica, estableciendo que sólo puede ser contratada una persona a partir de 18 años de edad".

No obstante, aclaró que el código del trabajo autoriza a los menores a partir de los 14 años de edad a trabajar con autorización de sus padres siempre que no sea en funciones domésticas.

La figura del criadazgo —como se conoce a la situación en el país— con sus eventuales beneficios (comida, techo y educación a cambio de trabajo doméstico) y sus vulnerabilidades, "lastimosamente sigue siendo una práctica común en Paraguay", expresó Rodríguez.