El presidente argentino Mauricio Macri hizo el martes una fuerte defensa del jefe de la agencia de inteligencia a quien una investigación periodística vinculó con el mayor escándalo de corrupción en la historia de Brasil.

"No entiendo cómo se relaciona a (Gustavo) Arribas con Odebrecht", dijo el mandatario en una rueda de prensa en la casa de gobierno al ser consultado sobre la investigación publicada el 11 de enero por el diario La Nación, uno de los de mayor circulación de Argentina, que involucró al jefe de la Agencia Federal de Inteligencia con el llamado caso "Lava Jato".

De acuerdo con la versión periodística Arribas recibió en una cuenta en Suiza una transferencia por 600.000 dólares de parte del financista brasileño Leonardo Meirelles, quien reconoció ante la justicia de su país haber ejecutado el giro de varios millones de dólares en sobornos de parte del gigante de la construcción Odebrecht en Brasil y otros países de América Latina para la obtención de contratos de obra pública.

El pago a Arribas, mediante cinco giros, se concretó en septiembre de 2013 desde una cuenta bancaria en Hong Kong que Meirelles controlaba a través de una "empresa de fachada" destinada al pago de sobornos, lavado de activos y evasión, según La Nación. El periódico recordó que el pago se concretó a los pocos días de que Odebrecht obtuviera el contrato para una gigantesca obra en una de las principales líneas de ferrocarriles de Buenos Aires.

En un comunicado Arribas reconoció que recibió un giro de 70.000 dólares de parte Meirelles pero en concepto de una operación inmobiliaria, explicación que Macri dio por suficiente en la primera rueda de prensa que ofreció en el año.

"Arribas va a traer los papeles el día 23 cuando el brasilero (que le adquirió una propiedad al argentino) vuelva de sus vacaciones demostrando que él le compró un departamento y le giró vía Meirelles ese dinero", aseveró el mandatario.

"Con lo cual no entiendo cómo se relaciona a Arribas con Odebrecht. Y mucho menos cómo se relaciona a Arribas y Meirelles con el soterramiento del (tren) Sarmiento, que entre septiembre y el siguiente año la obra estuvo parada. No hubo tal reactivación de la obra. Es un cuento que parecería muy atractivo, pero no entiendo dónde está el tema", añadió.

La obra ferroviaria fue concedida al gigante brasileño por el gobierno de Cristina Fernández (2007-2015). Arribas no era funcionario, residía en Brasil y se dedicaba a la transferencia de jugadores de fútbol, actividad gracias a la cual hizo amistad con Macri cuando éste presidía el club Boca Juniors.

En 2013 Macri a su vez se desempeñaba como alcalde de la capital argentina y era un feroz opositor al gobierno de Fernández. No obstante, La Nación destacó que la obra en cuestión contaba también con la participación de la empresa argentina Iecsa, propiedad de un primo de Macri.

La Nación indicó que cuenta con copias de la documentación que acredita los pagos a Arribas.

La publicación de esta investigación reflotó las críticas contra el presidente por la designación de Arribas, un hombre de su extrema confianza, al frente de la agencia de inteligencia sin ningún tipo de experiencia en ese rubro.

Arribas fue denunciado ante la justicia por dirigentes opositores y del propio partido de Macri. Hasta el momento el juez a cargo no resolvió si hay elementos para iniciar una investigación formal.

"Tuvo la coincidencia de ser el mismo cambista que tenía entre sus miles de clientes, no sólo al comprador del departamento de Arribas, sino a Odebrecht. Punto", cerró Macri el tema.