Una coalición de organizaciones y expertos instó al presidente electo Donald Trump a no apresurarse en dar marcha atrás con los decretos que flexibilizaron las relaciones con Cuba y advirtió que quitarlos tendría sus riesgos.

"Queríamos comunicarle que antes de que empiece a cambiar la política de normalización del presidente (Barack) Obama haga un estudio, una reevaluación, que por ahora no tome medidas", dijo el martes a The Associated Press Andrew Otazo, director ejecutivo del Cuba Study Group, una de las 17 organizaciones que firmó la carta con el pedido a Trump.

La carta, que fue entregada en persona a allegados del gobierno de transición de Trump cuyos nombres no fueron revelados, representa un esfuerzo de los grupos que están en favor del levantamiento del embargo económico a Cuba para que Trump reconsidere sus promesas electorales cuando asuma el poder esta semana.

La misiva fue revelada pocos días después de que Rex Tillerson, el candidato del presidente electo para convertirse en secretario de Estado, criticó la normalización de las relaciones diplomáticas con la isla y dijo que el próximo gobierno revisaría exhaustivamente la política de Obama hacia Cuba.

Las declaraciones de Tillerson fueron bien recibidas por James Williams, directivo de una de las coaliciones que cabildea en Washington favor de quitar el embargo y que firmó la carta a Trump.

El presidente de Engage Cuba, sin embargo, reclamó que "esa revisión necesita ser equilibrada y completa", y explicó que el memorándum enviado a Trump "debería ser parte de cualquier evaluación imparcial".

Otros grupos más alineados con el ala conservadora del exilio cubano de Miami han instado a Trump a que revierta la política de Obama.

En la misiva, las organizaciones destacaron que la continuación de cooperación con la isla "es la mejor manera de apoyar a la población cubana e incrementar los empleos y exportaciones estadounidenses".

Entre otros beneficios también mencionaron el suministro de fondos para el incipiente sector privado de Cuba y el mayor acceso a la información a través de internet por parte de la población cubana.

Entre los efectos que tendría una revocación de la cooperación están los "riesgos innecesarios a la seguridad nacional, a la seguridad fronteriza" y al interés en "proteger los derechos humanos de la población cubana", según la carta.

La misiva está firmada también por Americas Society/Council of the Americas, el Consejo de Negocios de Estados Unidos-Cuba y el Centro para la Democracia en las Américas, entre otras organizaciones, y lleva el aval de expertos como Richard Feinberg, profesor de la Universidad de California en San Diego.

En el último tramo de su campaña por la presidencia Trump prometió revertir la política de acercamiento hacia la isla impulsada por Obama, que restableció las relaciones diplomáticas y alivió las restricciones comerciales y de viaje.

Sus palabras han sido bien acogidas por los sectores cubanos-estadounidenses más conservadores del exilio de Miami, que están en favor de que vuelva la política de mano dura hacia la isla y de mantener el embargo económico.

Quienes respaldan el deshielo de las relaciones, en cambio, temen que la política de Trump represente un retroceso en el tiempo.