Las medidas antiterroristas aplicadas en Europa en los dos últimos años están erosionando rápido, y posiblemente de forma permanente, derechos humanos básicos en todo el continente, según Amnistía Internacional.

El grupo humanitario se refirió en concreto a Francia, que ha sufrido más ataques letales en los últimos tiempos que cualquier otro país en Europa. París amplió el estado de emergencia tres veces desde los ataques del 13 de noviembre de 2015, una medida que podría convertirse en permanente.

Francia es el ejemplo más extremo de una tendencia que grupos humanitarios documentaron en toda Europa.

Muchas naciones tratan de equilibrar los valorados derechos civiles con el temor a nuevos ataques de radicales extremistas.