La Iglesia católica cubana expresó su preocupación por la situación de los isleños que se encuentran en terceros países de tránsito hacia Estados Unidos y que quedaron fuera de los beneficios de una política inmigratoria eliminada por Washington la semana pasada.

"Están enfrentando un presente inesperado y un futuro incierto", expresó un breve comunicado de la Conferencia de Obispos Católicos de Cuba este fin de semana tras lo que calificó "de sorpresiva derogación, por parte del gobierno norteamericano, de la normativa conocida como 'pies secos y pies mojados'''.

El jueves, Washington informó que en acuerdo con el gobierno de Cuba eliminaba la política de "pies secos, pies mojados", mediante la cual los isleños que llegaban a territorio estadounidenses por cualquier vía podían quedarse y obtener beneficios migratorios, aunque los interceptados en alta mar son regresados a la nación caribeña.

Miles de personas se encuentran en Centroamérica y México en tránsito hacia Estados Unidos en camino a lo que esperaban fuera un recibimiento de puertas abiertas, pero ahora corren el riesgo de ser deportados.

Aún se mantiene vigente la Ley de Ajuste Cubano que data de los años 60, la cual otorga tratamiento de refugiados a los nacionales de este país y que les permitiría beneficios con ingreso legal y permanencia de meses.