Los directores de las principales agencias de ayuda de Naciones Unidas pidieron el lunes acceso a los niños y familias a los que no llega la ayuda humanitaria en Siria, señalando que el mundo "no debe permanecer en silencio" aunque el sitio a Alepo haya terminado.

Los máximos responsables de la agencia de refugiados de la ONU así como de la Oficina para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA), de la organización para la Infancia UNICEF, del Programa Mundial de Alimentos y de la Organización Mundial de la Salud, pidieron "acceso inmediato, incondicional y seguro" a esos civiles.

Hasta 700.000 personas — de los que casi la mitad son menores — viven en 15 zonas sitiadas en Siria. Muchos carecen de "los elementos más básicos para mantenerse con vida" y enfrentan "el riesgo continuo de la violencia".

La petición se realizó en Davos, Suiza, donde empresarios, políticos y otras élites participan en el Foro Económico Mundial.

Ertharin Cousin del PMA, Anthony Lake de la UNICEF, Stephen O'Brien de OCHA, Margaret Chan de la OMS y Filippo Grandi de la ACNUR están tratando de mantener la atención mundial centrada en la guerra civil en Siria, que según algunos cálculos ha dejado medio millón de muertes.

El mes pasado, con apoyo aéreo de Rusia, las fuerzas oficialistas sirias arrollaron a los rebeldes en Alepo, en el norte del país. Fue una victoria importante para el régimen de Bashar Asad, que había asediado a los rebeldes durante meses.

"Los horrores del asedio a los distritos orientales de Alepo han desaparecido de la consciencia pública, pero no podemos dejar que las necesidades, las vidas y el futuro del pueblo sirio desaparezcan de la conciencia mundial", dijo el comunicado.

"No podemos permitir que la tragedia de los sirios en el 2016 se repita en el 2017", añadió.