La crisis política de Gambia estuvo en el centro de una cumbre africana celebrada el sábado en Mali, donde los líderes dijeron esperar que el añejo gobernante gambiano entregue pacíficamente el poder al presidente electo, quien debe juramentar al cargo la próxima semana.

Más de 30 jefes de estado de África, así como el presidente francés, se reunieron en Bamako, Mali, para dialogar respecto al combate al extremismo, el papel de Francia en la región y los desafíos gubernamentales.

El mandatario de Mali, Ibrahim Boubacar Keita, dijo que gran parte del enfoque de la cumbre se centraba en Gambia, donde el presidente Yahya Jammeh ha dicho que no cederá el poder luego de 22 años en él, pese al triunfo electoral de Adama Barrow, de una coalición opositora.

Líderes del bloque regional de África Occidental (ECOWAS, por sus siglas en inglés), indicaron que no se llegó a un acuerdo el viernes, después de esfuerzos por mediar la situación en Gambia. El bloque ha dicho que podría sopesar aplicar una acción militar en caso de que Jammeh no dimita.

Barrow, quien llegó por vía aérea a Mali para reunirse con el presidente francés Francois Hollande, y líderes de la región, ha dicho que Jammeh podría ser considerado como líder rebelde después del 19 de enero, fecha en la que está programada la investidura.

El presidente Keita, que habló al final del encuentro, dijo que el ECOWAS y gran parte de África esperan que "se entregue la estafeta de manera pacífica".

Hollande recalcó que deben respetarse los resultados de las elecciones del 1 de diciembre y señaló que el presidente electo de Gambia fue bien recibido en la cumbre.

"Se debe hacer todo para que el 18 de enero, o el 19 a más tardar, pueda ocupar el cargo", indicó Hollande.

El mandatario galo también resaltó que tropas francesas permanecerán en Mali para ayudar en el combate a los extremistas relacionados con Al Qaeda.