La Asamblea Nacional inició el jueves un nuevo periodo de sesiones con el anuncio opositor de impulsar próximamente una declaratoria de abandono del cargo del presidente Nicolás Maduro por el supuesto incumplimiento de la constitución, que de ser aprobada podría implicar un llamado a elecciones generales.

De acuerdo con la constitución, el presidente sólo puede perder el poder ante las siguientes circunstancias: muerte, renuncia, destitución decretada por el Tribunal Supremo de Justicia, incapacidad física o mental permanente y certificada por una junta médica, abandono del cargo declarado por la Asamblea Nacional y por revocatoria popular de su mandato.

El nuevo presidente del Congreso, el diputado Julio Borges, anunció que en los próximos días la mayoría opositora aprobará su iniciativa contra Maduro por "abandonar la constitución". Durante su discurso en la apertura del nuevo período de sesiones, Borges indicó que la referida declaratoria "abre las puertas para que en Venezuela haya elecciones en todos los niveles".

El diputado oficialista Héctor Rodríguez desestimó el anuncio y dijo a la prensa que mientras el Congreso persista en el "desacato" al Tribunal Supremo de Justicia, seguirá en una situación de "inconstitucionalidad e ilegalidad".

"La ceguera política, el golpismo, la actitud antidemocrática y las ansias de poder por ser candidato presidencial nubla a los dirigentes de la oposición", agregó.

A las críticas contra el Congreso se sumó el nuevo vicepresidente, Tareck El Aissami, que calificó a la oposición de "deplorable" y "racista", y en un mensaje de Twitter agregó: "ustedes son más del mismo DESASTRE del pasado traducido en corrupción".

En 2016, la oposición concentró gran parte de sus esfuerzos en tratar de acelerar la salida de Maduro, pero sus acciones no prosperaron debido a que el Tribunal, señalado de estar controlado por el gobierno, anuló muchas de esas acciones. Existe el riesgo de que el proceso de declaratoria del abandono del cargo del mandatario también sea anulado por esa Corte.

En octubre pasado, las autoridades judiciales y electorales suspendieron indefinidamente el proceso del referendo revocatorio de mandato de Maduro, lo que dejó a la oposición sin opciones para acelerar el fin del gobierno.

"Nicolás Maduro está fuera de la constitución, y eso es inaceptable", dijo Borges al llamar a los miembros de la fuerza armada a que hagan cumplir la Carta Magna y permitan que los venezolanos voten.

Aunque la oposición se anotó una importante victoria en las elecciones de 2015 al lograr por primera vez en 17 años el control del Congreso, durante su primer año de manejo del Legislativo no tuvo mayores avances en el terreno político.

Para este año no hay mayores expectativas de que la Asamblea Nacional pueda convertirse un importante contrapeso de poder al gobierno de Maduro, que ha logrado sortear la severa crisis económica y las acciones de la oposición para acelerar el fin de su mandato gracias al respaldo pleno del resto de los poderes públicos y la fuerza armada.

La oposición hace frente a la compleja situación de la Asamblea Nacional en medio de una crisis interna. Algunos dirigentes y analistas han planteado que para superar la crisis, la oposición debe reestructurarse y reformular los objetivos y las acciones que seguirá para enfrentar a Maduro, que a partir del 10 de enero comenzará el cuarto año de mandato, lo que deja a la coalición sin opciones para acelerar el fin del gobierno.

La constitución establece que tras superarse la mitad de los seis años de gobierno, los últimos dos años de mandato deben ser concluidos por el vicepresidente de turno.

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