Las autoridades abrieron una investigación criminal sobre un aparente envenenamiento accidental con un pesticida de grado profesional que ocasionó la muerte de cuatro menores de edad en Amarillo, Texas, dijo el martes la policía.

Las autoridades están indagando por qué la familia tenía gránulos de pesticida Weevil-cide, el cual se supone es vendido únicamente a personas con licencia profesional o certificación. El manual del producto, el cual se encuentra en internet, subraya lineamientos estrictos para el uso del mismo, los cuales incluyen que sea aplicado por dos personas capacitadas. Cifras de la Asociación Estadounidense de Centros de Control de Envenenamiento muestran que las muertes por el pesticida son poco comunes.

El padre de los niños que murieron dijo a los socorristas a través de un traductor de español que él había esparcido los gránulos bajo la casa móvil de la familia después de que un amigo le proporcionó el producto, dijo el capitán Larry Davis, del departamento de bomberos de Amarillo. Davis señaló que el pesticida no está a la venta para el público en general. El manual del producto indica que éste es para el control de plagas en instalaciones de transporte o almacenamiento de alimento animal y otros productos.

Davis agregó que, hasta donde él sabe, el padre no tiene certificación profesional. Dijo que desconoce si el amigo que le dio el pesticida cuenta con certificación.

El agente Jeb Hilton, vocero de la policía de Amarillo, dijo que la unidad de crímenes especiales del departamento está investigando debido a la muerte de los menores de edad. Una vez que se termine la investigación, el resultado será entregado al fiscal de distrito para que determine si se presentarán cargos. Hilton señaló que también podrían investigar el uso y almacenamiento del pesticida otras agencias estatales y federales de regulación ambiental.

Los bomberos identificaron a los menores fallecidos como Felipe Balderas, de 7 años; Johnnie Balderas, de 9; Josué Balderas, de 11, y Yasmeen Balderas, de 17. Los cuatro vivían en la casa en Amarillo, ciudad ubicada aproximadamente 560 kilómetros (350 millas) al noroeste de Dallas.

La madre de los niños, Martha Balderas, de 45 años, se encontraba en estado crítico el martes en el Centro Médico Universitario en Lubbock, según un portavoz del hospital. Otros cinco miembros de la familia — el padre y otros cuatro niños— fueron atendidos en el BSA Health System en Amarillo y se encuentran en condición estable, dijeron el martes temprano el hospital y el departamento de bomberos.

Las unidades de urgencias acudieron a la casa tras recibir una llamada a las 5 de la mañana, y en un principio se pensó que se trataba de un envenenamiento con monóxido de carbono. Las autoridades determinaron después que probablemente se liberó gas fosfina (también llamado fosfano) cuando el padre arrojó agua sobre el pesticida luego de que su familia se quejara del olor.

El agua activó la reacción química que liberó el gas. Un visitante que llegó temprano el lunes halló a la familia con malestares y llamó al número de emergencias 911.