Tres puertorriqueños encarcelados más de 20 años por homicidio salieron de prisión el martes en un fallo histórico gracias a que en nuevos exámenes no se halló su ADN en la evidencia de un caso que generó gran interés en la isla.

Nelson Ortiz, José Caro y Nelson Ruiz lloraron y abrazaron a sus familiares después de que los fiscales solicitaron que los cargos fueran desechados por falta de evidencia. Los tres pidieron nuevos juicios desde que fueron declarados culpables en 1995 del homicidio de Glorimar Pérez, una estudiante de farmacéutica de 21 años.

El juez José Emilio González pidió el martes a los tres hombres que se acercaran al podio ante una sala de juzgados repleta y les dijo: "Ya pueden estar libres para seguir haciendo con su vida lo mejor de ustedes".

Los hombres asintieron con seriedad, mientras algunos de los asistentes aplaudían brevemente. Los tres habían estado libres bajo fianza desde junio, y el juez pidió que les retiraran los monitores electrónicos de los tobillos.

Ellos son los primeros en Puerto Rico cuya sentencia es anulada al amparo de una ley de diciembre del 2015 que permite a los reos solicitar nuevos análisis de ADN para nueva evidencia o en evidencia que nunca fue analizada ni cuestionada durante el juicio.

Ellos fueron los primeros en invocar la nueva ley con ayuda del Proyecto Inocencia de la Universidad Interamericana.

Ruiz dijo a The Associated Press en una entrevista telefónica que lo primero que planea hacer es recuperar el contacto con su hija y otros familiares.

"Es lo único que me queda... Eso me hace crecer como ser humano y como hombre, que por fin de después de 28 años de vivir humillado, la verdad se supo."

Los tres fueron arrestados cinco años después de que Pérez fue hallada muerta a tiros en la costa noroeste de Puerto Rico en julio de 1988. Ninguno de ellos tenía prontuario criminal y la sospecha cayó sobre ellos al parecer con base en las circunstancias. Unos meses después de que fueron declarados culpables, el testigo clave se retractó y dijo que los había implicado falsamente a cambio de obtener inmunidad en acusaciones no relacionadas que él enfrentaba.

Sin embargo, los jueces de apelaciones negaron varias veces las solicitudes de los acusados para un nuevo juicio, hasta este año, cuando se dieron a conocer resultados de la evidencia del ADN.

El secretario puertorriqueño de Justicia, César Miranda, dijo que sería inapropiado realizar un nuevo juicio porque la evidencia en el caso sufrió "el imperdonable embate del paso del tiempo". También reconoció que la familia de la víctima se ha visto traumatizada por los sucesos.

Doris Pérez, quien radica en Estados Unidos y es una de las hermanas de la víctima, le dijo a la AP que no cree que a los tres hombres se les haya encarcelado injustamente.

"Mi hermana está muerta; nada cambia para mí ni para mi familia", afirmó.

Por su parte, Ruiz lamentó que no se realizara un nuevo juicio.

"Siempre va a haber personas que duden, y contra eso no puedo luchar... Yo no tengo ningún tipo de temor con un nuevo juicio. Al contrario. Eso era lo que deseaba", afirmó.

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Danica Coto está en Twitter como: www.twitter.com/danicacoto