La electricidad fue restaurada en gran parte de Puerto Rico el sábado, luego de un inusual apagón en toda la isla ocasionado por un incendio en una central eléctrica. Menos de 20.000 usuarios permanecían sin poder en algunas partes de San Juan y otras áreas urbanas.

Desde las 2:30 de la madrugada se ha operado bajo condiciones normales, dijo el director ejecutivo de la Autoridad de Energía Eléctrica de Puerto Rico, Javier Quintana, al señalar que 20 horas habían pasado desde que se quedaron sin electricidad la mayoría de los 1,5 millones de hogares y comercios de la isla, afectando a la mayoría de sus 3,5 millones de residentes.

El gobernador Alejandro García Padilla elogió los esfuerzos de los trabajadores de servicios públicos, bomberos, policías y funcionarios de gerencia de emergencia durante el incidente.

Los funcionarios dijeron que unos 50.000 clientes, la mayoría en la zona noroeste de la isla, permanecían sin el servicio de agua, el cual fue interrumpido ya que varias plantas de filtración y estaciones de bombeo necesitan electricidad para funcionar y no tienen generadores para emergencias.

El apagón ocurrió mientras la compañía eléctrica de Puerto Rico busca reestructurar 9.000 millones de dólares en deuda y hallar el dinero necesario para actualizar la envejecida red eléctrica de la isla.

Tras el apagón, la Comisión de Energía de Puerto Rico dijo la tarde del viernes que rechazaba un plan de desarrollo a 20 años propuesto por el servicio e impuso su propia versión, una que aseguró que controlaría mejor los problemas de infraestructura de la red eléctrica. Funcionarios del servicio no respondieron de inmediato la petición de comentarios sobre la decisión de la comisión.

Los residentes a lo largo del territorio estadounidense se han sentido frustrados por los retrasados esfuerzos para restaurar la electricidad luego de que iniciara el apagón el miércoles.

El apagón afectó a la isla entera y llevó a García Padilla a activar a la Guardia Nacional y declarar estado de emergencia. Fue un duro golpe para una isla que ya se veía afectada por una crisis económica que lleva una década, mientras que los economistas calculan que el apagón causó millones de dólares en pérdidas.

Tara Rodríguez Besosa, quien dirige un restaurante de comida orgánica, dijo que tuvo que tirar productos agrícolas, entre ellos 27 kilos (60 libras) de arugula luego de que se acabara el hielo a la venta en los negocios.

"Estaba por llorar", dijo. "Perdimos muchos productos agrícolas".