El presidente brasileño Michel Temer anunció el martes un plan de privatización con el objetivo de sacar a la mayor economía de Latinoamérica de su peor crisis financiera en varias décadas.

Temer dijo que las privatizaciones incluirán los sectores de construcción y administración de caminos, redes ferroviarias, aeropuertos, minas y yacimientos petroleros. Afirmó que sucederán entre 2017 y 2018.

En sus propias palabras, el plan representa una "apertura extraordinaria" de la infraestructura de Brasil.

Temer fue vicepresidente antes de ocupar el cargo una vez que la mandataria Dilma Rousseff fue destituida por los cargos de cambiar ilegalmente fondos gubernamentales entre presupuestos. Temer prometió sacar a la economía de la recesión por medio de reformas y atracción de inversión extranjera.

El anuncio no ayudó al principal mercado bursátil del país. El índice Bovespa cerró con una pérdida del 3%.