Los países europeos piden hablar sobre el espionaje de EU

  • Francia y Alemania abren el debate de cara a un acuerdo comercial.
  • Las negociaciones comerciales iniciarían la próxima semana.
  • Se había propuesto crear grupos de trabajo sobre inteligencia.

Países europeos acordaron el miércoles que las conversaciones sobre un acuerdo de libre comercio con Estados Unidos deben comenzar en paralelo con un debate sobre la vigilancia de la Agencia de Seguridad Nacional, atendiendo las preocupaciones planteadas por Francia.

El presidente francés Francois Hollande insistió, tras reunirse con la canciller alemana Angela Merkel y otros líderes europeos en Berlín, que las conversaciones sobre un acuerdo de libre comercio sólo pueden comenzar "al mismo tiempo y en la misma fecha" que las conversaciones con Estados Unidos sobre sus actividades de inteligencia.

Necesitamos que haya confianza entre los socios, y la confianza se puede dar mejor Esto plantea dudas sobre si el inicio de las negociaciones comerciales procederá como estaba previsto originalmente para la próxima semana. El miércoles por la mañana Francia propuso un retraso de dos semanas.

El presidente de la Comisión Europea, que encabezará las negociaciones comerciales dijo que el secretario de Justicia estadounidense Eric Holder había ofrecido crear "lo antes posible" grupos de trabajo en Estados Unidos y Europa sobre cuestiones de inteligencia.

"Naturalmente estamos comprometidos con el Comercio Transatlántico y la Sociedad de Inversiones", dijo José Manuel Barroso. "Pero esperamos que, en paralelo, analicemos la supervisión de las actividades de inteligencia, la recolección de información de inteligencia y también la cuestión de la privacidad y la protección de datos".

Para que las negociaciones comerciales "tengan éxito necesitamos que haya confianza entre los socios, y la confianza se puede dar mejor" si se abordan las preocupaciones de Europa, dijo Barroso a los periodistas.

Un estudio reciente encargado por la Unión Europea mostró que un pacto comercial podría aumentar la producción de la Unión Europea en 119.000 millones de euros (159.000 millones de dólares) al año y la economía de Estados Unidos en 95.000 millones de euros (127.000 millones de dólares). Para Europa en particular, el crecimiento adicional podría ser crucial para ayudar a pagar la elevada deuda pública y reducir el desempleo, que está en máximos históricos.