Autoridades forenses descartaron el jueves cualquier tipo de ataque en el helicóptero que cayó hace cuatro días en el noroeste del país con saldo de 17 militares muertos.

Así lo aseguró el director del estatal Instituto Nacional de Medicina Legal, Carlos Eduardo Valdés, quien en declaraciones telefónicas a The Associated Press explicó que practicadas las necropsias de los 17 uniformados "no hay ni lesiones por armas de fuego ni lesiones por explosión ni lesiones por quemaduras por llamas".

Todos murieron por las lesiones recibidas tras la caída de la aeronave.

El helicóptero militar se vino a tierra en una zona rural del municipio de Pensilvania, en el departamento de Caldas y al noroeste de Bogotá.

Tenía la matrícula EJC 3393, efectuaba misiones operacionales y se reportó por última vez pasadas las 14 horas del pasado domingo (1900 GMT) cuando volaba entre la ciudad de Quibdó, en el oeste del país, y Tolemaida, en el centro.