Un guardia mata a un judío que gritó "Alá es grande" junto al Muro de las Lamentaciones

  • El judío israelí gritó 'Alá es Grande' en unos aseos junto al conocido muro de Jerusalén y el guardia de seguridad pensó que era un miliciano palestino.
  • El guardia le disparó varias veces al pensar que iba a atentar en el lugar.
  • La víctima es un israelí judío conocido en las inmediaciones del Muro, en el que solía pasar muchas horas del día sin hacer nada.

Un guardia de seguridad israelí ha matado este viernes a un ciudadano israelí en los alrededores de unos baños públicos ubicados cerca del Muro de las Lamentaciones, en Jerusalén, después de que se acercara gritando 'Allahu Akbar' ('Alá es grande' en árabe) y supuestamente intentara sacar algo de su bolsillo, según han informado diarios israelíes.

Esta mañana estaba sentado leyendo el periódico como hace todos los días En base a las primeras informaciones, el fallecido, de 46 años de edad, irrumpió en los servicios y fue abatido por un guardia de seguridad del complejo. Los médicos solo pudieron certificar su muerte.

El incidente ha tenido lugar a las 7.40 horas, cuando cientos de fieles realizaban los rezos de la mañana frente al Muro de las Lamentaciones, que ha sido inmediatamente cerrado. Las autoridades han abierto una investigación y han avanzado que no se encontró nada sospechoso entre las pertenencias del fallecido.

El portavoz de la Policía israelí, Micky Rosenfeld, ha indicado que "el hecho de que el hombre gritara 'Dios es grande' hizo que el guarda sospechara que era un miliciano palestino, lo que provocó que sacara su arma y disparara contra él en varias ocasiones", según han recogido medios locales.

La víctima es un israelí judío conocido en las inmediaciones del Muro de las Lamentaciones, en el que solía pasar muchas horas del día sin hacer nada.

"Lo conozco desde hace tres años, se pasea por ahí, protesta contra el gobierno. Esta mañana estaba sentado leyendo el periódico como hace todos los días", relató un testigo. Otro testigo indicó que la víctima "siempre tuvo un comportamiento raro, pero que era conocido" por todos.

En los alrededores del Muro de las Lamentaciones merodean constantemente mendigos y desequilibrados que piden dinero a los peregrinos locales y extranjeros que visitan ese lugar, muchos de ellos haciendo proclamas con la llegada del mesías o cantando versículos de la biblia.