Excavadores de tumbas húngaros compiten en rapidez y estilo

Dieciocho equipos húngaros de excavadores de tumbas —de dos hombres cada uno— demostraron el viernes sus habilidades al luchar por una plaza en una competición regional que se celebrará este año en...

Dieciocho equipos húngaros de excavadores de tumbas —de dos hombres cada uno— demostraron el viernes sus habilidades al luchar por una plaza en una competición regional que se celebrará este año en Eslovaquia.

Los participantes se reunieron en el cementerio público de Debrecen, una ciudad del este de Hungría, donde se les juzgaba por su velocidad pero también se les daban puntos por estilo, en concreto por el aspecto de los montículos.

Janos Jonas, de 63 años, quien hizo equipo con su hijo Csaba, veía la competición como una forma de despedida, ya que le quedaban apenas unas semanas para retirarse.

"No tuvimos que prepararnos de alguna forma especial porque hacemos esto todos los días", dijo Jonas del cercano poblado de Hosszupalyi. "Esta tierra está buena, es bastante suave y húmeda, ideal para el evento".

El organizador de la prueba, Iren Kari, dijo confiar en que la carrera ayudará a fomentar el respeto y el reconocimiento para los excavadores de tumbas y atraer más gente al puesto, que se ve amenazado por el aumento de cremaciones, entre otras cosas.

"Estos hombres ven la muerte todos los días. Algunas personas se burlan de ellos mientras trabajan, pero los excavadores de tumbas también son humanos", dijo Kari, quien busca que los excavadores reciban apoyo sicológico para ayudarlos a lidiar con el estrés del trabajo. "Tenemos dificultades para reemplazar a los empleados que se retiran. A los jóvenes de ahora no les gusta cavar ni trabajar".

Todos los concursantes tenían palas, rastrillos y picos para cavar tumbas de 0,8 metros (2 pies, 7 pulgadas) de ancho y 2 metros (6 pies) de largo y 1,6 metros (5 pies, 3 pulgadas) de profundidad, pero ningún equipo pareció utilizar la misma técnica.

Cuando terminaron de cavar —el tiempo más rápido fue de poco más de 34 minutos— hubo un descanso breve y la tierra fue devuelta a la tumba.