Cierran dos organizaciones acusadas de estafar a inmigrantes en Nueva York

  • Activistas y políticos exigían leyes más duras en contra del fraude migratorio que aseguran predomina en la ciudad.
  • La Fundación Internacional del Inmigrante, Inc. cerrará durante los próximos dos años.

Las autoridades neoyorquinas cerraron el viernes dos organizaciones acusadas de estafar a gran número de inmigrantes mientras activistas y políticos exigían leyes más duras en contra del fraude migratorio que aseguran predomina en la ciudad.

La Fundación Internacional del Inmigrante, Inc. cerrará durante los próximos dos años y la Asociación Internacional de Profesionales cerrará de forma permanente después de que ambas fueran acusadas de estafar a inmigrantes con falsas promesas de ciudadanía y residencia legal, ejercicio ilegal del derecho y cobro de tarifas exorbitantes por servicios que en muchos casos no fueron ofrecidos, denunció la oficina del fiscal general del estado de Nueva York, Eric Schneiderman.

Diplomáticos, activistas y políticos exigieron leyes más duras contra el fraude Al mismo tiempo, diplomáticos, activistas y políticos exigieron el viernes leyes más duras contra el fraude migratorio, que aseguraron se ha llegado a "niveles desenfrenados" en la ciudad y podría empeorar debido a la posible aprobación de una reforma migratoria en Washington este año.

"El Congreso (federal) está a punto de aprobar la reforma. Hay mucha gente ahí afuera que abusa de los inmigrantes y que trata de destruir el sueño americano", dijo el senador estatal Rubén Díaz a los periodistas frente a la alcaldía de la ciudad. "Estamos intentando frenar el problema".

El Congreso debate desde hace semanas un plan de reforma migratoria que podría incluir un camino a la naturalización de muchos de los 11 millones de inmigrantes que viven en Estados Unidos sin autorización. La ciudad teme que el fraude migratorio aumente poco después de la posible aprobación de la medida, cuando muchos inmigrantes buscarán abogados que les ayuden a acogerse a la reforma y regularizar su situación.

La ciudad cuenta con más de 2 millones de habitantes que no son ciudadanos estadounidenses y entre ellos se calcula que unos 800.000 entraron al país de manera irregular.