Merecido triunfo de las curvas

  • El canon sigue cambiando en la buena dirección: el físico saludable se impone.
  • Beyoncé y su última campaña publicitaria toman posiciones frente a la delgadez.
  • Johansson, Penélope Cruz, Christina Hendricks: adiós al enfermizo modelo.
Beyoncé luce orgullosa sus curvas
Beyoncé luce orgullosa sus curvas
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No es cuestión de ponerse machista, pero resulta mucho más sensata y saludable la preferencia de los hombres por las curvas en cuanto a físico femenino se refiere que el que la estética ha estado imponiendo desde los tiempos de Twiggy, la modelo esquelética que demostró a los modistos que con mujeres-percha su ropa no quedaba eclipsada por despampanantes cuerpos.

Los modistos descubrieron con Twiggy que con su cuerpo sin formas la ropa adquiría todo el protagonismo La obsesión por la extrema y enfermiza delgadez arraigó en los sesenta del pasado siglo, auspiciada por la insistencia en el canon por parte de moda, cine y publicidad, y las mujeres (jamás este modelo ha 'tocado' a los varones, más asimilados al atlético David de Miguel Ángel) llevan años sometiéndose a dietas (en muchos casos un atentado contra la salud) para no lograr un físico imposible.

Tan elevada llegó a ser la virulencia del mensaje que terminó por asociarse delgadez con éxito. Mucho más allá de ser o parecer o estar guapa, se convirtió en sinónimo de triunfo.  Por fortuna (y sensatez), esta perversa sinonimia está variando el rumbo. La última campaña de una conocida marca de moda con una voluptuosa y majestuosa Beyoncé  como imagen es la prueba más clara.

Menos Moss y más Beyoncé

Un estudio de la Universidad de Durham (Reino Unido) reveló la importancia de la publicidad y los medios en este asunto al comprobar que si se exponía a mujeres que habitualmente prefieren la delgadez a imágenes de mujeres con varios tipos de talla, no elegían a las más delgadas.

La conclusión de esta investigación evidenciaba la posibilidad de cambiar el canon mediante una exposición de un modelo más saludable. Y justo en esa dirección parecen ir las flechas.

Una investigación evidenció la posibilidad de cambiar el canon con una exposición de un modelo más sano Mujeres como Beyoncé, luciendo en bikini un cuerpo todo lo alejado que se podía imaginar de modelos como Kate Moss en los anuncios de una popular firma de moda en su campaña veraniega, ha originado cierta polémica (para algunos y sobre todo algunas: no es un tipazo sino una mujer ¿gorda?...), y sin embargo la realidad es que el cambio es positivo.

Rihanna, Drew Barrymore, Shakira o Zeta-Jones, antes de adelgazar y perder buena parte de su belleza, hace tiempo que se oponen con su cuerpo al canon.

"A través de los medios, la población está constantemente rodeada de celebridades y modelos muy delgadas, lo que contribuye a que las niñas y mujeres tengan una actitud poco saludable para su cuerpo", ha señalado en más de una ocasión la psicóloga Lynda Boothryd. Un paso adelante pues la concienciación de algunas firmas al variar el modelo de mujer.

Y, aunque parezca algo frívolo, por si acaso requieren más datos para el convencimiento, la Encuesta Nacional de Crecimiento Familiar de EE UU descubrió que las chicas con curvas tiene más relaciones sexuales. La razón la desconocen. Aunque tal vez esté relacionado con que las mujeres con curvas son más impulsivas (o eso concluyó un estudio de la Universidad de Alabama).

¿Estamos al fin ante el adiós a la extrema delgadez como aspiración y sinónimo de belleza y éxito?

Mujeres sin estrecheces

Christina Hendricks. La impresionante actriz estadounidense de 38 años, famosa por su papel en la serie Mad Men, es un auténtico icono de la sensualidad. Y su cuerpo es desde luego pura curva.

Penélope Cruz. La española ha puesto fin a la delgadez (aunque nunca extrema) de los años noventa para lucir con auténtico orgullo un cuerpo muy en la línea de la despampanante Sofía Loren.

Kate Perry. La cantante y compositora estadounidense es otro buen ejemplo de mujer que no pasa por el enfermizo canon. Ni un asomo de hueso.

Aishwarya Rai. Son probablemente las actrices de Bollywood el mejor ejemplo de cuerpos con formas y el de Aiswarya es un claro exponente. Además de actriz fue modelo.

Lara Stone. La modelo holandesa (una de las mejor pagadas) se desvía de los habituales cuerpos de pasarela. Formas también en la moda.

Son probablemente las actrices de Bollywood el mejor ejemplo de cuerpos con formas Sofía Vergara. Seguramente uno de los cuerpos más perfectos el de la actriz de Modern Family y nada más lejos del estilo Twiggy o Audrey.

Scarlett Johansson. Tal vez la Marilyn de nuestro tiempo, la intérprete ha eclipsado a muchas de sus 'compañeras' con su proprcionada curvatura. 

La gordura, el canon más repetido

El canon ha ido alterando delgadez y gordura, curvas y su ausencia, y en alguna ocasión, la armonía y la proporción, sobre todo en la antigua Grecia. Resistió la armonía en el Renacimiento, pero ya tenía los días contados. El nacimiento de Botticcelli es una clara muestra de la aún no perdida mesura. El Barroco acabó con la proporción y volvió a la gordura, el canon curiosamente más repetido a lo largo de la historia desde aquella primera Venus de Willendorf.

Tras las majestuosas mujeres a lo Marilyn llegó el decliveEl exceso de Rubens en sus mujeres más que lozanas marcaría la nueva línea, la vuelta al exceso y la desproporción. La carne se imponía, aunque siempre bien ajustada en casi imposibles corsés (por cierto su vuelta con diseñadoras como Maya Hansen ha cautivado a más de una y puede que contribuido en el mejor sentido a las curvas). Era el tiempo donde las apariencias lo eran todo, así que la gordura y el exceso formaban parte del juego de poder.

Cuando la proporción, porque hasta en los tiempos de máxima exaltación de la gordura había proporción, se perdió del todo fue en el siglo XX. La delgadez enfermiza se impuso. Tras las majestuosas mujeres a lo Marilyn Monroe llegó el declive. Los sesenta trajeron a Twiggy y la rectitud extrema. Su cuerpo marcó las siguientes décadas.

Hasta nuestro aún jovencísimo siglo. Poco a poco la mente parece ir cambiando el modelo. Una huida necesaria y justa. Una vuelta a la normalidad que ojalá venga acompañada de otros cambios como los referentes a los cánones estéticos que afectan al rostro y a la imposible eterna juventud. De momento celebremos que las curvas y la mujer real vuelva o al menos esté volviendo a imponerse.