Investigan una supuesta reventa de armas de agentes del cuerpo elite de la policía de Los Ángeles

  • Al menos 324 armas que pertenecían al Equipo de Tácticas Especiales pudieron ser vendidas por los agentes con fines de lucro.
  • El FBI y el Departamento de Policía de Los Ángeles están realizando una investigación para aclarar esta situación.

Autoridades policiales investigan una supuesta reventa de cientos de armas de agentes del cuerpo elite de la policía de Los Angeles, reportó este lunes el diario Los Angeles Times.

Al menos 324 armas que pertenecían al Equipo de Tácticas Especiales (SWAT) aparentemente fueron vendidas por los agentes con fines de lucro, denunció el rotativo en inglés.

El FBI y el Departamento de Policía de Los Ángeles investigan la situación También son investigados agentes de la Sección de Unidades de Investigaciones Especiales (SIS) de la misma policía angelina por la presunta venta irregular. Agregó que la Oficina Federal de Investigaciones (FBI) y al mismo tiempo el Departamento de Policía de Los Ángeles están realizando una investigación a fin de aclarar esta situación.

Las autoridades están investigando si los agentes de esas áreas violaron la ley mediante la compra de grandes cantidades de armas de fuego a medida y revenderlas para obtener ganancias.

Según fuentes consultadas por el rotativo el reporte sobre la supuesta venta de armas se conoció en últimas semanas después de que oficiales del Departamento de Policía de Los Angeles (LAPD) alertaron de posibles violaciones de armas.

Segunda investigación

El pasado viernes, el jefe de policía de Los Angeles, Charlie Beck, reconoció que su departamento ha abierto una segunda investigación de las transacciones de armas a la par de una primera aún inconclusa.

Las sospechas sobre las armas de fuego surgieron por primera vez en mayo de 2010, cuando un teniente de la División Metropolitana de la Policía de Los Ángeles, que incluye SWAT, intentó hacer un inventario de las armas de la división.

El teniente Armando Pérez descubrió que los miembros del SWAT habían comprado un número indeterminado de armas del fabricante de la pistola Kimber y al parecer las revendieron, anotó el periódico.

En el equipo de SWAT hay unos 60 agentes y en base a los registros de venta se supo que estas estaban destinadas a ser utilizadas por los oficiales en servicio. Según Los Angeles Times los investigadores han estado tratando de determinar cuántas de esas armas fueron revendidas y a quién o quienes.

Hay algunos indicios de que las armas fueron vendidas a otros agentes del LAPD fuera de la unidad, así como otras personas fuera de la ley, mencionó el matutino. Las leyes federales y estatales de armas restringen la venta de armas por parte de personas no registradas como distribuidores de armas.