El arte de la primavera tunecina de 2010 renace en Nueva York y critica la represión salafista

  • La exposición "The After Revolution"se celebra simultáneamente en cuatro galerías y museos de la ciudad estadounidense.
  • Forma parte de la bienal "World Nomads", dedicada este año a Túnez, país donde se encendió la mecha de una revolución transnacional.
  • Los artistas participantes, entre ellos varias mujeres, secundaron el espontáneo movimiento de liberación popular y ahora están ahogados por el integrismo.
Fotografía del tunecino Wassim Ghozlani
Fotografía del tunecino Wassim Ghozlani
© Wassim Ghozlani courtesy of Hope! Contemporary, Tunisia

Una muchacha tunecina permanece de pie ante un castigado local de adobe identificado mediante un humilde rótulo como "club informático".

La chica, una hija de nuestro tiempo—pantalones pitillo, zapatillas deportivas, cazadora—, tiene un ordenador portátil en la mano. La luminosidad de la pantalla, todavía más potente dado que se trata de una escena nocturna, vela su rostro. Es una joven sin facciones.

La fotografía de Wassim Ghozlani, un reportero nacido en Túnez en 1986 que secundó desde el terreno la revolución de 2010 que inició la Primavera Árabe y acabó con veinte años de dictadura disfrazada de democracia —el sátrapa Ben Ali ganaba los comicios con un sospechoso 99% de los votos—, puede ser metafórica en dos sentidos.

Por un lado, remite al movimiento espontáneo y colectivo que intentaba cambiar el modelo político del país. Por otro, en una lectura más amarga, muestra la deriva compleja de los acontecimientos, con la cada vez más aguda presión sobre la vida cotidiana y la administración del integrismo salafista.

Esperanza y desánimo

La imagen es una de las obras que se exponen estos días en cuatro museos y galerías de Nueva York bajo el título, que también contiene dos lecturas enfrentadas, de esperanza y desánimo, de The After Revolution.

La muestra, organizada por el French Institute Alliance Française (FIFA), reúne obras de artistas callejeros, pintores, fotógrafos, cineastas y activistas multimedia que participaron de manera activa y jugaron papeles destacados en la lucha a favor de la libertad y que ahora se ven sujetos a los actos de violencia de los radicales que predican una interpretación absolutista y tiránica del Corán.

Incluso si las mujeres hablamos, les importa un comino lo que decimos Entre los artistas que exhiben en Nueva York hay bastantes mujeres. La curator Leila Souissi, que vive en Túnez y ha seleccionado las obras de sus compatriotas, ha declarado a la web Artinfo que "la mujeres son en estos momentos el colectivo más frágil" del país. "Incluso si hablamos, les importa un comino lo que decimos", añade.

Mujeres cultivadas como plantas por los barbudos

El ambiente no es fácil para ningún artista en el país. En 2012, una de las muchas facciones salafistas que actúan en Túnez —hace unos días hubo un muerto y catorce heridos en choques entre simpatizantes radicales y policías— fomentó un ataque contra la exposiciónPrimtemps des Arts por interpretar como blasfemas algunas de las obras que se exhibían, entre ellas las de Mohamed Ben Slama, que trae ahora a Nueva York sus oscuros óleos de mujeres desnudas cultivadas como plantas en macetas por hombres barbudos y sonrientes.

Los artistas tunecinos, dicen los organizadores de The After Revolution, "tomaron a miles las calles" durante la revolución de 2010 y ahora "juegan un rol primordial en la defensa de la libertad de expresión en la naciente democracia".

Las cuatro subexposiciones que componen la muestra colectiva son "un reflejo de los sucesos de la Primavera Árabe" y un "discurso público" sobre la necesidad de convivencia para "salir de la sombra de la dictadura".

El grafiti estaba penado con cárcel durante la dictadura de Ben Ali La exposición (en cartel hasta junio) es la propuesta de este año del festival bianual World Nomads, dedicado a Túnez y que ofrece también conciertos, conferencias y coloquios. Se expande por varias localizaciones de Nueva York. En la galería White Box exponen siete fotógrafos, entre ellos Rim TemimiAmine Landoulsi y Héla Ammar. Las salas de la FIFA están ocupadas por pintoras y en la sala de arte callejero 5Pointz exponen dos de los grafiteros más conocidos de Túnez, eL Seed y Jaye, artistas callejeros que se jugaban el tipo durante la dictadura de Ben Ali, cuando pintar en las paredes era un delito castigado con prisión.