Estudiantes de la Granada Hills de Los Ángeles lo sacrificaron todo por el Decatlón Académico

  • La Granada Hills es la única escuela pública en todo el país que ha triunfado en la competición tres años consecutivos.
  • Durante varios meses dedicaron 12 horas al día al estudio.
  • El éxito del plantel lo ha llevado a tener una lista de espera de más de 2,000 jóvenes.
La Granada Hills Charter High School es la única escuela independiente en el país en haber ganado el Decatlón Académico y la primera escuela pública en conseguirlo tres años de forma consecutiva.
La Granada Hills Charter High School es la única escuela independiente en el país en haber ganado el Decatlón Académico y la primera escuela pública en conseguirlo tres años de forma consecutiva.
RUBÉN MORENO

Con las vacaciones escolares a la vuelta de la esquina, Hamidah Mahmud no piensa en otra cosa que pasar todo el tiempo que sea posible con su familia de Los Ángeles. Tiene el verano por delante para disfrutar con ellos antes de hacer la maleta y emprender rumbo a Harvard.

Estar lejos de ellos durante los próximos cuatro años es algo que le produce sentimientos encontrados. Sabe que estudiar en la universidad más prestigiosa del mundo requiere bastantes sacrificios, pero lo ha conseguido a base de muchos esfuerzos y de quitarle tiempo a la familia en el pasado. Aunque no quiere considerarse la alumna más inteligente del país, en su currículo ya consta haber sido la estudiante que más puntuación obtuvo en la última prueba nacional del Decatlón Académico.

"En todos estos meses he aprendido la importancia de no dar las cosas pequeñas por hechas", comenta Hamidah, quien espera trabajar en un futuro con niños en el campo de la medicina o la educación.

Récord nacional

Pero esa no es la única medalla que se cuelga. Su escuela, la Granada Hills Charter High School, al norte de Los Ángeles, es el único campus independiente en ganar la competición académica y el primer plantel público que ha conseguido hacerlo durante tres años consecutivos gracias a su tenacidad y a la de ocho compañeros más.

"El éxito está en el grupo. No importa cómo lo hagas individualmente porque todo el mundo contribuye"El éxito está en el grupo. Al final de cuentas no importa cómo lo hagas individualmente porque todo el mundo contribuye y las puntuaciones de todos son las que cuentan", expresa. "Aunque hayamos ganado, creo que nadie es perfecto y no puedes aspirar a serlo, pero a mí la competencia me ha servido para progresar en mis tareas y aprender a enfocarme en los estudios".

El reto por ganar la competición comenzó mucho antes del inicio del curso. Un grupo de profesores, entre los que se encuentra Spencer Wolf, seleccionó en junio pasado a 60 estudiantes, los separaron en grupos y durante cinco días les pidieron, en plenas vacaciones, que estudiaran las materias que les habían entregado.

"No miramos tanto la calificación que obtienen de lo que aprenden, sino cómo interactúan con otras personas, cómo se expresan y qué tipo de preguntas hacen", revela Spencer, quien imparte inglés. "Tratamos de buscar a los líderes de cada grupo y saber quién es el que tiene más interés, el que tiene más preguntas y el más confidente".

Estudios en verano

Entre las pruebas que deben superar los candidatos está un complicado examen de matemáticas y escribir un ensayo. El grupo entonces se reduce a 15 alumnos aunque no hayan obtenido necesariamente la mejor calificación. El espíritu de superación también es lo que cuenta.

No usé Facebook hasta que acabamos la competición. La gente me preguntaba qué había pasado"Durante el verano nos reunimos tres veces por semana para ver la dinámica del grupo y comprobar quién va a poder aguantar el ritmo, porque es un camino muy duro", explica el maestro. "Lo serio comienza cuando empiezan las clases en septiembre porque no queremos que se distraigan con otros compañeros. Antes de diciembre tenemos que tener el grupo de los nueve, y eso sí es un reto".

Para Beatrice Dimaunahan, quien este curso termina la secundaria, lo más difícil fue desconectarse de Facebook durante cuatro meses. Decirle a un estudiante que se abstenga de usar las redes sociales es algo que muchos no estarían dispuestos a hacer.

"No lo usé hasta que acabamos la competición. La gente me preguntaba qué había pasado conmigo", dice Beatrice, quien sueña con ser terapeuta física. "Siempre he estado involucrada en muchas cosas. Durante tres años he estado en la banda de música, en el club de lectura y el equipo de waterpolo. Pensé que no iba a poder estar en la competición porque para mí es un sacrificio dedicarle todo el tiempo solo a una cosa. Ha sido algo de locos, pero el decatlón me ha servido para ser yo misma, interiorizarme y aprender de los demás, aunque lo más difícil fue tener que memorizar muchísimas cosas".

Cuestionario sobre Rusia

El cuestionario del Decatlón Académico versó este año sobre Rusia, un tema sobre el que los estudiantes y los maestros no están acostumbrados a hablar en clase. Cada integrante del grupo recibió un libro con más de 200 hojas que terminaron convirtiéndose en el pasatiempo de cada día.

Hasta el más mínimo detalle te lo tienes que saber de memoria"Hasta el más mínimo detalle te lo tienes que saber de memoria. Aunque la mayoría de las pruebas son tipo test, donde tienes que escoger una respuesta, no puedes dudar en nombres, fechas, lugares o cualquier cosa por insignificante que parezca. Es muchísima información la que tienes que aprender, pero retenerla es lo que hace la diferencia", comenta Kelley Ma, quien el próximo año comenzará la carrera de biología molecular.

Para Spencer Wolf, el secreto de que la escuela haya ganado el título nacional durante tres años consecutivos está en "querer demostrar siempre que puedes dar lo mejor de ti mismo en cada momento en lugar de aspirar desde el principio a querer ganarlo todo. Eso hace el camino más fácil pero sin perder de vista la presión que tienes".

"Durante estos tres años, las experiencias y los retos han sido distintos. Conforme pasan los meses les vamos enseñando cada vez menos a los estudiantes y por el contrario los entrenamos más a formar equipo", agrega.  "Han estado nueve meses concentrados en la competición, cinco días a la semana hasta diciembre, cuando empezaron a reunirse 12 horas al día, incluyendo sábados y domingos. De los 24 días de vacaciones de Navidad, 21 de ellos lo pasaron en el campus".

"A veces en casa te quedabas dormida estudiando del cansancio que tenías. Mis padres me decían que fuera a dormir temprano, pero en realidad quieres seguir estudiando", apunta Beatrice. "Estar en el decatlón significa trabajar muy duro para conseguir el título".

De sol a sol

"La escuela la comenzamos a las 8:00 de la mañana y cuando terminamos a las 3:19 de la tarde seguimos estudiando para el decatlón hasta las 8:00 de la noche", añade Kelley. "La mayoría de nosotros no nos conocíamos o no hablábamos, solo coincidíamos en algunas clases. A lo largo del año hemos ido creciendo juntos. Hemos tenido nuestros altibajos, pero cualquier problema lo hemos solucionado y al final hemos trabajado muy unidos como una familia. He aprendido que puedes ser un apoyo muy importante para cada uno y a expresar mis sentimientos de manera abierta".

Comenzamos la escuela a las 8:00 de la mañana y seguimos estudiando hasta las 8:00 de la nocheJake Chong fue el único varón del grupo de nueve estudiantes, pero no se dejó intimidar en ningún momento por sus compañeras.

"Al principio se siente raro porque a ellas les gusta más cuchichear sobre lo que hacen otras personas y a nosotros nos gusta más hacer deporte. Pero en la competición no hay diferencias. Cuando tienes un equipo formado básicamente por mujeres no significa que no vaya a ser igual de fuerte".

"Lo que me hizo sentir más presión fue el hecho de que los estudiantes de los dos años pasados ganaron la competición y cuando menos tú quieres hacerlo igual de bien que ellos. Sentí que la competencia fue extremadamente difícil y eso que nos preparamos con exámenes y pruebas muy duras", añade Jake, quien el próximo curso comenzará el duodécimo grado. Para él lo más difícil fue enfrentarse a las preguntas del jurado ya que, durante dos minutos, tuvieron que demostrar sus dotes como comunicadores.

"Hablar delante de una audiencia es algo que te pone muy nervioso. Pensé que no podía ser un orador perfecto, pero después de tanto entrenar esa habilidad se va desarrollando. Tienes que pretender que no estás nervioso y seguir hablando sin titubear".

Larga lista de espera

El éxito académico de la Granada Hills Charter High School le ha hecho tener una lista de espera de más de 2,000 estudiantes.

Un 97% de quienes se gradúan prosiguen la educación superiorSe trata de un plantel en la jurisdicción del Distrito Escolar Unificado de Los Ángeles (LAUSD) pero que administra de forma independiente un presupuesto de 35 millones de dólares. La mayoría de los fondos proceden directamente del Estado en lugar de pasar por el Distrito Escolar. Eso le exime a la escuela de tener que acatar muchas de las normativas que se aprueban en Los Ángeles.

La escuela cuenta en la actualidad con un alumnado que supera los 4,200 jóvenes y 300 maestros dedicados en cuerpo y alma. Los resultados están entre los mejores de California. El 97% de quienes se gradúan prosiguen la educación superior, apenas un 1% abandona las clases y el 78% de todos los estudiantes muestran un desempeño académico por encima de los estándares exigidos por el Departamento de Educación.

La gran mayoría de estudiantes que asisten a este plantel son admitidos en base a la demarcación geográfica en la que viven. Cada años apenas se abren poco más de 50 plazas para alumnos interesados que no viven en la zona de la escuela.

"A mí por el área en la que vivo me tocaba ir a la escuela Kennedy, pero yo quería venir a estudiar aquí porque tiene un buen plan de estudios, además de que me gusta mucho todos los programas extracurriculares que ofrecen", comenta Brandon Camacho, presidente del club de estudiantes. "Tuve suerte de que fui seleccionado en la lotería que hacen de ingresos fuera de la zona. Lo que más me impresionó fue que durante el verano tienen un programa de transición para que te vayas acostumbrando a la escuela y cuando comience el curso ya estés completamente familiarizado".

Mientras los estudiantes están por salir de vacaciones, el trabajo en la escuela no se detiene. Spencer y sus compañeros volverán a repetir la misma dinámica en junio para seleccionar a los estudiantes que quieran pasar el próximo curso enfocados más que nunca en los estudios. El objetivo ahora será romper su propio récord y tratar de ganar el campeonato por cuarta vez.