Ultimatúm republicano: no habrá reforma migratoria si no se refuerza el control fronterizo

  • Las primeras sesiones para votar la reforma se iniciaran este jueves.
  • El tema de la seguridad fronteriza se ha convertido en el principal escollo dentro de la reforma migratoria.
  • Uno de los proyectos quiere destinar 5.500 millones de dólares para lograr una vigilancia del 100% en la frontera.

El proyecto de reforma completa a las leyes de inmigración está condenado al fracaso en el Congreso, salvo que se aprueben normas que refuercen la seguridad fronteriza, advirtieron el martes sin rodeos varios senadores republicanos.

Vamos a tener que hacer mucho más para definir lo que es una frontera completamente controlada "De hecho, si el pueblo estadounidense no puede confiar en que la frontera está totalmente controlada, nunca vamos a ser capaces de aprobar este proyecto de ley", dijo el senador Tom Coburn, de Oklahoma, principal republicano en el comité de Seguridad Nacional y Asuntos Gubernamentales.

La advertencia, a la que se sumaron las de otros legisladores republicanos, ocurrió cuando se presentaron las enmiendas antes de que se inicien las primeras sesiones de votación el jueves en un comité distinto.

El proyecto de ley establece un camino a la residencia y ciudadanía para cerca de 11 millones de inmigrantes que se encuentran en los Estados Unidos sin autorización legal.

La normatividad también cobijaría a millones de inmigrantes que esperan entrar al país en el futuro.

Algunas de las enmiendas propuestas en la jornada podrían destruir las perspectivas de aprobar la legislación pues podrían romper el acuerdo que cuidadosamente elaboraron durante meses cuatro senadores republicanos y cuatro demócratas, dijeron partidarios de la reforma.

El tema de la seguridad fronteriza es el principal escollo. "Si vamos a pasar una reforma migratoria, si vamos a hacerla pasar en la cámara, vamos a tener que hacer mucho más para definir lo que es una frontera completamente controlada, en comparación con lo que está propuesto en este proyecto de ley ", dijo el senador Coburn.

Los senadores republicanos Rand Paul, de Kentucky, y Ron Johnson, de Wisconsin, también expresaron preocupaciones similares en una audiencia que examinó las disposiciones que contenía el proyecto de ley sobre el tema de la seguridad fronteriza.

Uno de los autores de la legislación, el senador republicano Marco Rubio reconoció que el proyecto de ley se enfrentará a un duro camino en temas como el control fronterizo.

Rubio le dio la bienvenida a los probables cambios que se hagan en la normatividad. "Para que este proyecto se convierta en ley, tendrá que reforzar más la seguridad fronteriza y aún más cuando trata de limitar el poder discrecional del gobierno federal que decidirá a quienes se les van a aplicar (normas restrictivas, como la deportación) que contiene ley", dijo Rubio.

Además, "será necesario adoptar medidas adicionales para hacer frente a los costos potenciales (que la normatividad prevé) para los contribuyentes", apuntó Rubio.

Paul, uno de los senadores estrella del Tea Party, y quien ha apoyado una reforma completa a las leyes de inmigración del país, insistió en que su meta es plantear interrogantes sobre el proyecto para que se apruebe no sólo en el Senado, controlado por los demócratas, sino también en la Cámara de Representantes, cuya mayoría de representantes es republicana.

"Un plan para construir un muro fronterizo"

"Quiero ser constructivo en hacer esta ley más fuerte para que los conservadores, entre los que me incluyo, así como los conservadores de la Cámara de Representantes, voten a favor de esto, porque creo que la reforma migratoria es algo que debemos aprobar", dijo Paul.

"Si el proyecto de ley no se hace más fuerte, no lo veo aprobado en la Cámara". Haciendo eco a las preocupaciones planteadas por algunos de republicanos, Paul dijo que el actual proyecto se basa en la formulación de objetivos y la necesidad de hacer estudios sobre la seguridad de la frontera en lugar de pedir el cumplimiento de logros reales.

Según el proyecto, dijo, "tienes que tener un plan para construir un muro fronterizo, pero no tienes que construir el muro como tal".

El proyecto asignaría 5.500 millones de dólares para tomar medidas en la frontera tendientes a lograr una vigilancia del 100% de su territorio y para que se pueda bloquear al 90% de las personas que cruzan ilegalmente a Estados Unidos en las zonas de alto tráfico migratorio.

El Departamento de Seguridad Nacional tendrá seis meses para crear ese plan y lograr una tasa de eficacia de arrestos y bloqueos del 90%.