Colombia convierte balas de guerra en plumas estilográficas

A medida que se acerca el fin del conflicto, las autoridades colombianas buscan nuevos usos simbólicos y pedagógicos para las armas que deberían dejar de utilizarse próximamente según lo pactado...

A medida que se acerca el fin del conflicto, las autoridades colombianas buscan nuevos usos simbólicos y pedagógicos para las armas que deberían dejar de utilizarse próximamente según lo pactado entre el gobierno y la guerrilla de las FARC.

El último "invento" del gobierno del presidente Juan Manuel Santos son los "balígrafos", estilográficas confeccionadas con balas reales requisadas a los actores armados y que fueron vaciadas de pólvora y rellenadas con tinta.

La idea surgió de la ministra de Educación, Gina Parody, quien defendió que el objetivo de los "balígrafos" es que "toda Colombia sepa que el pasado lo escribieron nuestras balas pero el futuro y presente es de nuestra educación".

Por el momento el 'balígrafo' tiene una edición limitada y es utilizado por Santos como simbólico regalo para distintas personalidades, académicos o invitados extranjeros que visitan el país. El último en fotografiarse con él fue el alcalde de Bogotá, Enrique Peñalosa, quien recibió un ejemplar dentro de una caja de madera el martes en la Casa de Nariño, el palacio de gobierno.

El mandatario subió también una fotografía en su cuenta de Twitter en la que aparece escribiendo con la bala reciclada junto a la siguiente frase: "Estamos transformando las balas del pasado en 'balígrafos'. Para que con educación escribamos un nuevo futuro".

Para la ministra de educación el balígrafo servirá para "escribir un nuevo capítulo en la historia del país", y defendió que este año, por primera vez en Colombia, se ha destinado más dinero a educación que a defensa.

"Después de casi 60 años de guerra en Colombia, por primera vez, un Gobierno asignó más presupuesto para la educación que para tanques, fusiles y balas", dijo a The Associated Press.

Parody negó que los "balígrafos" se vayan a entregar a los alumnos "porque a los niños no los queremos contaminar más con balas..., porque son balas de verdad".

Desde fines de 2012 la administración de Santos y las FARC adelantan en la capital cubana un proceso de paz para tratar de poner fin a más de 50 años de hostilidades entre las partes.

El 23 de septiembre del año pasado, en Cuba, Santos y el máximo jefe de las FARC, alias "Timoléon Jiménez" o "Timochenko", le pusieron fecha a la firma del fin del conflicto entre las partes: 23 de marzo de 2016.

Aunque Santos advirtió el lunes que esa fecha no se ha modificado, voceros de las FARC han sugerido que es muy posible que ese día no se firme el trascendental acuerdo.