Los sospechosos de atentado de Bangkok se declaran inocentes

Dos miembros de la minoría musulmana uigur china se declararon inocentes el martes de las acusaciones de que realizaron un mortal atentado contra un lugar señalado de Bangkok el año pasado. El...

Dos miembros de la minoría musulmana uigur china se declararon inocentes el martes de las acusaciones de que realizaron un mortal atentado contra un lugar señalado de Bangkok el año pasado. El abogado de uno de los acusados dijo que su cliente afirma haber sido torturado para forzar una confesión.

Los dos hombres —Bilal Mohammad, de 31 años, y Mieraili Yusufu, de 27— afrontan ocho cargos relacionados con el atentado, incluyendo conspiración para detonar bombas y cometer asesinato premeditado. En el ataque del pasado agosto murieron 20 personas, entre los que había 14 turistas extranjeros, y más de 120 resultaron heridas. Fue uno de los actos violentos con más víctimas en Bangkok en varias décadas.

Los sospechosos comparecieron el martes ante un tribunal militar, su primera aparición pública desde noviembre, cuando se leyeron los cargos en su contra.

Bilal, también conocido como Adem Karadag —el nombre de un pasaporte turco falso que llevaba en el momento de su detención_, afronta dos cargos adicionales por infringir la ley de inmigración al entrar en Tailandia sin la documentación necesaria. En su vista de noviembre, los acusados se negaron a declarar sobre su culpabilidad o inocencia porque no había un traductor uigur disponible.

Ambos hombres dijeron el martes al tribunal que eran ciudadanos chinos pero miembros de la minoría uigur, nativos de la ciudad de Urumqi, en la región occidental china de Xinjiang.

Las autoridades tailandesas han dicho que el atentado en el popular santuario de Erawan, en centro de Bangkok, fue una venganza de una célula de tráfico de personas que había visto sus actividades golpeadas por una operación policial. Sin embargo, algunos analistas sospecharon que podría estar relacionado con el trabajo de separatistas uigures, molestos porque Tailandia repatriara a la fuerza en julio a más de 100 uigures que fueron devueltos a China, donde podrían ser procesados. El santuario de Erawan es especialmente popular entre los turistas chinos.