Análisis a presuntos restos cura guerrillero llevarán un mes

Los forenses colombianos demorarán entre uno y dos meses para establecer si una osamenta exhumada recientemente corresponde a la del guerrillero y sacerdote católico Camilo Torres, muerto en combate...

Los forenses colombianos demorarán entre uno y dos meses para establecer si una osamenta exhumada recientemente corresponde a la del guerrillero y sacerdote católico Camilo Torres, muerto en combate 50 años atrás.

"Se va a demorar entre uno y dos meses porque son restos óseos muy viejos, son los más viejos que hemos tenido", explicó en entrevista telefónica con The Associated Press Carlos Valdés, director del estatal Instituto Nacional de Medicina Legal.

El 25 de enero expertos forenses desenterraron en un cementerio de la ciudad de Bucaramanga, en el noreste del país, una osamenta que de acuerdo con documentos institucionales y periodísticos podría ser de Torres, muerto el 15 de febrero de 1966 tras un enfrentamiento entre la fuerza pública y el rebelde Ejército de Liberación Nacional (ELN).

El doctor Valdés destacó que "los restos óseos están muy conservados para tener 50 años" y que personal a su mando dio inicio al largo trabajo de genética. Aún no se ha ubicado a familiares de Torres, dijo Valdés.

Desde que fue muerto nadie ha dado el sitio exacto en el que fue inhumado el llamado "cura guerrillero". El presidente Juan Manuel Santos dio recientemente la orden de tratar de ubicar sus restos.

Perteneciente a una familia pudiente y figura pública en el país, el religioso ingresó a las filas del ELN en 1965 y en su primer combate con las fuerzas del orden perdió la vida.

A propósito del aniversario de la muerte de Torres, el ELN realiza hasta el miércoles un paro armado de 72 horas.

Sin embargo, las autoridades reportaron la víspera la voladura de una torre que dejó sin energía a tres municipios del norte del país. Asimismo, un policía fue muerto en el noreste colombiano.

Una recompensa de más de 29.000 dólares ha sido ofrecida para quienes entreguen información que permita prevenir acciones armadas del ELN.

En junio de 2014 el gobierno de Santos y el ELN anunciaron que se encontraban en la fase exploratoria para eventualmente iniciar un proceso formal de negociación que ponga fin a más de medio siglo de confrontaciones entre las partes.

El ELN es la segunda guerrilla del país después de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y, según cifras oficiales, tiene en sus filas a unos 1.500 combatientes.

El gobierno ha expresado su malestar con las recientes acciones armadas del ELN y ha condicionado la formalización de un diálogo de paz a la liberación de un militar y un civil que esa guerrilla mantiene cautivos.