Los votantes blancos dieron la espalda a Barack Obama en las elecciones de 2012

  • Los votantes de raza negra apoyaron con fuerza al presidente Barack Obama.
  • En general, la asistencia a las urnas en 2012 fue aproximadamente de 58%, una baja en comparación con 62% en 2008 y 60% en 2004.
  • "El índice de participación de electores en 2012 fue un hito para los negros", dicen los expertos.

Los estadounidenses de raza negra votaron en mayor proporción que otros grupos demográficos minoritarios en las elecciones de 2012.

Sobrepasaron por primera vez la participación de los votantes blancos, lo que refleja una elección presidencial altamente polarizada en la que los negros apoyaron con fuerza a Barack Obama mientras que muchos blancos no asistieron a las urnas.

La información de 2012 sugiere que Romney fue un candidato republicano particularmente débil Si la población hubiese votado en noviembre pasado de la misma manera que en 2004, cuando la participación de los votantes negros estaba por debajo de sus actuales niveles históricos, el republicano Mitt Romney hubiera ganado por un margen estrecho, según un análisis de The Associated Press.

La alta participación de los negros el año pasado ocurrió a pesar de preocupaciones sobre el efecto de nuevas leyes de identificación de electores sobre la asistencia de las minorías a las urnas, que cedió al peso del deseo de reelegir al primer presidente negro del país.

Aunque los hispanos son ahora el mayor impulsor del crecimiento demográfico de Estados Unidos, todavía marchan detrás de negros y blancos en la asistencia a las urnas y en peso electoral, porque muchos de los hispanos que viven en el país son menores de edad o no están naturalizados.

William H. Frey, demógrafo de la Institución Brookings, analizó las elecciones de 2012, usando información del Censo sobre electores elegibles y asistencia a las urnas, conjuntamente con encuestas a boca de urna en noviembre.

Frey calculó el total de votos para Obama y Romney en condiciones en que el índice de asistencia de todos los grupos raciales fuera igual al de 2004.

En general, la asistencia a las urnas en 2012 fue aproximadamente de 58%, una baja en comparación con 62% en 2008 y 60% en 2004.

El análisis también usó proyecciones demográficas para calcular la cantidad de electores por grupo racial hasta 2030.

Esas cifras fueron apoyadas por material del Centro Pew de Investigaciones y de Michael McDonald, profesor adjunto de la Universidad George Mason, un líder en el campo de la asistencia a las urnas que analizó por separado los niveles participación electoral agregada en todos los estados, así como entrevistas realizadas por la AP a la Oficina del Censo y otros expertos.

Los blancos fueron más a las urnas en 2004

La información de 2012 sugiere que Romney fue un candidato republicano particularmente débil, incapaz de motivar a los electores blancos, y mucho menos ganarse un apoyo significativo del electorado hispano y afroamericano.

El atractivo personal de Obama y la lentitud de la recuperación económica ayudaron a superar las dudas y alentar a los electores de minorías a votar en números récord, algo que quizás los demócratas no puedan repetir pronto.

En 2004 la asistencia a las urnas de los blancos fue ligeramente mayor y el voto afroamericano menor.  "El índice de participación de electores en 2012 fue un hito para los negros y un punto de inflexión de enorme potencial", explicó Andra Gillespie, profesora de Ciencias Políticas de la Universidad Emory.

"Lo que eso sugiere es que existe un 'efecto Obama' por el cual la gente estaba motivada por apoyar a Barack Obama. Pero también significa que la asistencia a las urnas de los negros quizás no sea siempre tan elevada, si las elecciones del futuro no resultan tan importantes".

Whit Ayres, asesor del Partido Republicano que asesora al senador Marco Rubio, posible candidato a las elecciones presidenciales de 2016, afirma que los comicios del año pasado reafirmaron que el Partido Republicano necesita "un nuevo mensaje, un nuevo mensajero y un nuevo tono".

No hace falta que los cambios dentro del partido sean "absolutos", dijo Ayres, pero los cambios de política como el apoyo republicano a una reforma integral de la inmigración será importante para atraer a las minorías a largo plazo.