Las Bermudas y Canadá se preparan para el impacto de Fiona

Las Bermudas y las provincias atlánticas de Canadá se preparaban para el impacto del huracán Fiona, mientras las autoridades en Puerto Rico batallaban el jueves para despejar caminos y ayudar a las...

Las Bermudas y las provincias atlánticas de Canadá se preparaban para el impacto del huracán Fiona, mientras las autoridades en Puerto Rico batallaban el jueves para despejar caminos y ayudar a las personas que se quedaron varadas y sin electricidad por el devastador golpe de la tormenta.

Se espera que la tormenta todavía tenga fuerza de categoría 4 cuando se acerque a las Bermudas durante la noche, y que sea todavía peligrosa cuando llegue a las provincias atlánticas de Canadá, probablemente el viernes por la noche, como un ciclón extratropical.

Será una tormenta muy grande cuando toque tierra, dijo Bob Robichaud, meteorólogo del Centro Canadiense de Huracanes. Abarcará un área bastante grande.

Las autoridades canadienses se están preparando para la posibilidad de inundaciones, deslaves, marejadas ciclónicas y cortes de energía.

Por su parte, las autoridades en Puerto Rico trabajan con grupos religiosos, ONG y con otros que desafían los deslaves, el lodo espeso y el asfalto quebrado para llevar a pie comida, agua y medicamentos a quienes más lo necesitan, pero están bajo presión para despejar caminos que permitan la llegada de vehículos a las zonas aisladas.

Al menos seis municipios de la isla tenían zonas aisladas tras el paso de la tormenta, estimó Nino Correa, comisionado de la agencia local de gestión de emergencias. Fiona tocó tierra en la isla como un huracán de categoría 1.

Manuel Veguilla no ha podido salir de su vecindario, en la localidad montañosa de Caguas, en el norte de la isla, desde la llegada de Fiona el domingo.

Estamos todos incomunicados, afirmó, agregando que estaba preocupado por los vecinos de más edad, incluyendo su hermano mayor, que no tiene fuerzas para la larga caminata hasta la comunidad más cercana.

Veguilla escuchó que los funcionarios municipales podrían abrir un camino el jueves, pero dudó que fuese a ocurrir porque en un puente cercano y en sus inmediaciones había rocas de gran tamaño.

Los vecinos han compartido los alimentos y el agua que han dejado las ONG, y el hijo de una anciana pudo llevarles suministros básicos a pie el miércoles, agregó.

Según Veguilla, con María, un huracán de categoría 4 que dejó casi 3.000 muertos hace cinco años, él y otros echaron mano de picos y palas para retirar los escombros. Pero Fiona fue diferente y causó enormes deslaves.

Los peñones no me los puedo echar al hombro, indicó.

Como cientos de puertorriqueños, Veguilla se quedó sin agua corriente y electricidad, pero dijo que en las inmediaciones había una fuente de agua natural.

Fiona causó un apagón generalizado en toda la isla cuando azotó el suroeste de Puerto Rico, que trataba de recuperarse de los fuertes sismos que registró en los últimos años. Un 62% de los 1,47 millones de usuarios seguían sin electricidad, cuatro días después del impacto del huracán, en medio de una alerta por temperaturas extremas emitida por el Servicio Nacional de Meteorología. Una tercera parte de 40% de los clientes, o unos 400.000, tampoco tenían agua.

La Agencia Federal para el Manejo de Emergencias de Estados Unidos envió cientos de operarios adicionales para ayudar a los funcionarios locales, mientras el gobierno federal aprobó una declaración de desastre mayor y decretó una emergencia de salud pública en la isla.

Ni las autoridades locales ni el gobierno federal estimaron el costo de los daños causados por Fiona en un territorio que intenta recuperarse de un meteoro que llegó a arrojar más de 76 centímetros (30 pulgadas) de lluvia en algunas zonas. Más de 1.000 personas seguían en albergues.

Nuestros corazones están con el pueblo de Puerto Rico que tanto ha sufrido en los dos últimos años, dijo Brad Kieserman, vicepresidente de operaciones y logística de Cruz Roja.

Después de Puerto Rico, Fiona azotó República Dominicana y pasó por las Islas Turcas y Caicos luego de ganar fuerza y convertirse en un huracán de categoría 4. Las autoridades del país reportaron daños leves y no registraron decesos, aunque el vórtice de la tormenta pasó cerca de Gran Turca, la pequeña isla capital del territorio británico, el martes.

Dios ha sido bueno con nosotros y nos ha mantenido a salvo durante este periodo en el que podríamos haber tenido un resultado mucho peor, indicó la vicegobernadora, Anya Williams.

Se espera que Fiona pase cerca de Bermudas a primera hora del viernes y azote el extremo oriental de Canadá a primera hora del sábado, según el Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos (NHC por sus siglas en inglés).

El jueves al medio día, Fiona tenía vientos máximos sostenidos de 215 km/h (130 mph), de acuerdo con el NHC. Se ubicaba a 660 kilómetros (410 millas) al suroeste de Bermudas y avanzaba en dirección norte-noreste a 24 km/h (15 mph), agregó.