Brasileños buscan frenar a Bolsonaro antes de elecciones

nunca ha presentado evidencia alguna. En un momento dado, amenazó con suspender los comicios si el Congreso no aprobaba una norma para introducir recibos impresos de los votos. El proyecto de ley no ...

nunca ha presentado evidencia alguna. En un momento dado, amenazó con suspender los comicios si el Congreso no aprobaba una norma para introducir recibos impresos de los votos. El proyecto de ley no salió adelante.

Bolsonaro también comenzó a expresar su deseo de que las fuerzas armadas tuvieran una mayor participación en la supervisión de las elecciones. La semana pasada, oficiales del ejército visitaron la sede de la autoridad electoral para inspeccionar el código fuente de las máquinas. Bolsonaro ha denunciado que algunos de los altos cargos de la institución trabajan en su contra.

En la facultad de leyes, Carlos Silveira llevaba una pancarta con la leyenda: El ejército no cuenta los votos.

Estamos aquí porque es más riesgoso no hacer nada, dijo Silveira, de 43 años. Bolsonaro ha insinuado un gran acto antidemocrático antes de las elecciones, y el ejército ha permanecido a su lado, aparentemente. Queremos enseñarle que somos la mayoría y que nuestra lucha por la democracia saldrá victoriosa.

Cuando presentó su campaña, Bolsonaro pidió a sus seguidores que inundaran las calles para celebrar el Día de la Independencia, el 7 de septiembre. El año pasado, en esa fecha, decenas de miles de personas acudieron a su llamado de que sólo Dios puede apartarlo del poder. Ese mismo día declaró que ya no cumpliría con los dictámenes de un juez del Supremo Tribunal Federal, amenazando con sumir a la nación en una crisis institucional. Más tarde se retractó, alegando que sus declaraciones fueron al calor del momento.

La retórica de Bolsonaro llega a su base, pero lo enajena cada vez más en el plano político, dijo Melo.

Desde el año pasado, la autoridad electoral ha sido proactiva a la hora de contrarrestar las críticas al sistema de votación. Sus principales responsables, que son también jueces del Supremo Tribunal, han realizado repetidas declaraciones en su defensa. Detrás de escena, han estado trabajando tiempo extra para reclutar aliados en el poder legislativo y en el sector privado, aunque muchos no han hecho eco de su posicionamiento en público.

Un punto de inflexión se produjo el mes pasado, cuando Bolsonaro convocó a embajadores extranjeros al palacio presidencial para hablarles sobre las supuestas vulnerabilidades del sistema de voto electrónico. Desde entonces, tanto los líderes del Congreso como el fiscal general, todos ellos considerados aliados del presidente, han expresado su confianza en la fiabilidad del sistema.

Estados Unidos también se pronunció. El Departamento de Estado emitió una declaración al día siguiente de la reunión de los embajadores que indicó que el sistema electoral brasileño y sus instituciones democráticas son un modelo para el mundo. Además, en una conferencia regional de ministros de Defensa celebrada en julio en la capital, Brasilia, el ministro estadounidense, Lloyd Austin, apuntó que los militares deben llevar a cabo sus misiones con responsabilidad, especialmente durante las elecciones.

Las cartas, que en cualquier otro momento habrían sido un ejercicio exclusivamente académico, han tocado una fibra sensible en la sociedad. En los últimos días, las televisoras han emitido videos de artistas leyendo el compromiso prodemocrático, y se están convocando marchas en 22 ciudades de todo el país.

Uno de los invitados a hablar fue Arminio Fraga, un destacado administrador de activos y exjefe del banco central durante un gobierno previo de centro-derecha.

Estoy aquí hoy... con un grupo tan diverso que a veces luchó en lados opuestos, haciendo todo lo posible ahora para preservar lo que es sagrado para todos nosotros. Esa es nuestra democracia, dijo Fraga, un crítico abierto de Bolsonaro.

Bolsonaro, por su parte, ha minimizado las preocupaciones y desestimado los manifiestos, tachándolos de cartitas, e insistiendo en que respeta la Constitución. El jueves, en una mofa pública a la protesta en la facultad de derecho, tuiteó: Hoy se llevó a cabo un acto muy importante... Petrobras redujo, nuevamente, el precio del diésel.

Más tarde añadió en Twitter: "Brasil ya tiene su carta para la democracia; la Constitución. Esa es la única carta que importa para garantizar el estado de derecho democrático, pero fue precisamente la que atacaron aquellos que promueven un texto paralelo que, para fines legales, vale menos que el papel higiénico".

Aun así, la preocupación por la retórica del mandatario se ha extendido incluso entre algunos aliados y ha socavado sus esfuerzos para mantener la paz entre el gobierno y otras instituciones, dijeron a la AP dos ministros del gobierno que hablaron bajo condición de anonimato porque no estaban autorizados a discutir el asunto públicamente.

El partido de Bolsonaro se ha distanciado de las afirmaciones de que las elecciones podrían estar comprometidas. El líder de la formación le aseguró al presidente de la corte electoral que confía en el sistema de votación, indicó Augusto Rosa, vicepresidente del partido, a la AP.

En cualquier caso, será una ardua batalla para Bolsonaro. Más de la mitad de los encuestados por la empresa Datafolha dijeron que no votarán por él bajo ninguna circunstancia, aunque el apoyo ha subido recientemente debido a la caída del desempleo, la reducción del precio de la gasolina y el aumento del gasto en bienestar social. Algunos analistas señalaron que prevén que la ventaja de Lula se reduzca a medida que se acerca la elección, dado que los gobernantes en el poder tienden a beneficiarse de la maquinaria estatal. Una contienda apretada haría que fueran más relevantes las promesas preelectorales de respetar los resultados de los comicios.

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ílvares informó desde Brasilia y Jeantet desde Río de Janeiro.